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jueves, 8 de marzo de 2007

EL CAIRO


El Cairo es una majestuosa ruina en medio de un constante caos circulatorio. Grandes rascacielos, modernas tiendas, ruidosas avenidas, la torre del Cairo, el Museo Egipcio donde miles de años de Historia de la humanidad se apilan en unas desordenadas vitrinas, las desafiantes pirámides con camellos y turistas alrededor y a su sombra un montón de laberínticas e interminables callejuelas por explorar de difícil acceso y de espaldas a la modernidad.Las puertas de los negocios, muchos desconocidos o ya extinguidos en occidente, siempre están abiertas. Un puesto de falufen ( carne picada típica ), una ebanistería, un limpiabotas, una carbonería, un punto de reparación de transistores y en la esquina una tetería de mugriento azulejo blanco y un vetusto televisor en blanco y negro emitiendo un rancio serial romántico. Algunos se sientan y fuman en la cachimba pero en general la actividad es frenética. Un burro comiendo alfalfa, un crío transportando un montón de panecillos en la cabeza, carretillas siempre llenas de extraños productos y un olor a especias que lo invade todo.


Un peugeot, el vehículo favorito de los taxistas cariotas, trata de pasar por la atestada callejuela sin asfaltar a golpe de claxon. Milagrosamente consigue atravesar la marabunta, recogerme en la tetería y salir por entre una de las más de 1000 mezquitas que adornan la ciudad. Le mando que me deje en la antigua ciudadela y ya desde fuera del recinto amurallado admiro la magnífica mezquita de Mohammed Ali. Se asemeja a la mezquita azul de Estambul pero su interior aún está más ricamente decorado.Salgo y me acerco a los muros de la ciudadela y contemplo la fastuosa megalópolis de 12 millones de habitantes que es El Cairo.


Observo que el bazar no está a mucha distancia y decido acercarme caminando.Tras más de media hora vagando por estrechísimas calles llego al Khan el Kalili, donde los vendedores me abordan por doquier y los aromas a especias penetran hasta lo más recóndito de mi alma. Me interno por uno de los callejones del bazar y cansado decido tomar un denso café egipcio en Al Fishawy, allí donde el Premio Nobel Nabuib Mahfouz tenía una tertulia literaria.Anochece y comienzo a escuchar con nitidez al mujaidin llamando a la oración. La calma parece reinar por unos instantes. Algunos devotos rezan en las tiendas, otros se dirigen a la próxima mezquita de Al Hussein.




Salgo del café, regateo con el taxista y consigo que me lleve al hotel Ramses Hilton, donde me alojo, por 15 libras egipcias ( unos dos euros ), seguro que si insistiese más aún me hubiese rebajado algo.Desde el restaurante del Hotel magníficas vistas sobre el Nilo y otra vez las luces y la modernidad, esa que amenaza con comerse la verdadera alma del Cairo. Al menos siempre nos quedará el recuerdo de lo que fue.

lunes, 12 de febrero de 2007

VUELTA A CASA

Tras mi regreso del Cairo, cosas de los contrastes, Madrid me pareció una ciudad extremadamente limpia y sosegada, y el barrio de Salamanca, donde pernocté en casa de mi hermana, la quintaesencia de la sofisticación.
Los rayos de un sol invernal y sabatino alegraban la plaza de Felipe II sin mancar la piel.Tan agradable me resultó el desayuno que me tomé en el Starbucks cercano ( ¡ Qué diferencia con las mugrientas teterías ! ) que ni siquiera consideré excesivos los más de 10 euros que me cobraron por dos cafés, una magdalena y una galleta grande. Está claro que todo es cuestión de percepción y del estado de ánimo con que uno afronte la vida.Así, lleno de buen humor, y tal y como habíamos convenido, me encontraron en la céntrica plaza de España a las 2,30 los miembros del Snow Club de camino a Sierra Nevada.
Manzanares, el pequeño pueblo donde hicimos noche, me pareció el lugar ideal para reponerme del ajetreo de los días anteriores. La plaza del ayuntamiento, el castillo, la buena cena y mejor compañía, todo muy tranquilo y relajante. Ni el cruzarnos con un gato negro ( divinizado en Egipto, maldito en Europa ), podría estropear tanta paz.Después de muchísimos años volvía a desayunar churros y porras un soleado domingo por la mañana rodeado de familias que hacen de este sencillo acto una auténtica liturgia. Solo nos quedaba leer la prensa en la plaza del pueblo... y lo hicimos.
Tras un rápido viaje con Gontxo al volante llegamos a comer a Granada pero justo antes dimos un paseo junto al rio desde donde pudimos contemplar la rojiza Alhambra en todo su esplendor. Tras un te en el Albaizín iniciamos la subida a la estación.
Aún con la decoración navideña Sierra Nevada tenía un aspecto de pueblo de cuento infantil. Estuvo divertida la cena y la copa que nos tomamos pero a las 9 de la mañana, y para sorpresa de mis compañeros, abandoné la estación. Temía que insistiesen para que esquiase y después de tantos días de viaje ya no tenía el cuerpo para nuevas emociones.
Me dirigí a Málaga donde al día siguiente por la tarde tenía un vuelo directo a Santander. En Málaga todavía me dio tiempo a tomar un vermut en la playa de la Malagueta, pasear por la calle Reading, visitar la enorme catedral y el coqueto ayuntamiento, hacer unas compras en la calle Larios y tapear en el Pim-pi, donde hay fotografías y toneles firmados por famosos ( la duquesa de Alba, Antonio Banderas, Aitana Sánchez-Gijón, Antonio Gala...).
Ya en la mañana del martes visitar la Alcazaba ( otra ciudadela en miniatura con preciosas vistas ) y el museo Picasso y lo más importante desayunar en la plaza de la Merced, justo junto a la casa natal del genial pintor.El vuelo de Air Nostrum, en el pequeño avión, agradable como siempre y agradable también el breve paseo por el centro de Santander antes de coger el Supra a Asturias donde de nuevo me enfrento con la dura realidad...

lunes, 29 de enero de 2007

BABEL

En una soporífera cartelera cinematográfica, sin imaginación ni ideas, a veces tenemos la suerte de toparnos con auténticos goces visuales como BABEL ( de A. González Iñarritu, con Brad Pitt y Cate Blanchett ), un perfecto fresco de nuestro mundo contemporáneo.La acción del film transcurre entre Marruecos, Estados Unidos, Méjico y Japón. Sorprende ver como un incidente en uno de esos habitats tiene una repercusión directa en cualquiera de los otros lugares aparentemente tan distantes y diferentes. La concatenación de acontecimientos es, sin embargo, totalmente coherente. España, Singapur, Egipto y Reino Unido son países con los que he tenido contacto personal o telefónico estas semanas, por ejemplo, y bien es sabido que cualquier pequeño contratiempo o accidente puede llevar tus cansados huesos a la comisaría más cercana, iniciándose una cadena de acontecimientos quién sabe si a nivel mundial.Démosle, pues, valor a nuestra vida, trascendente, sin duda, en el devenir cotidiano de nuestra aldea global y dejémonos seducir más tarde por este fascinante planeta en red, con mil paisajes y texturas que tanto me apasiona.Detrás de distintas facciones o ropajes palpitan unos mismos corazones cada vez más habitualmente latiendo en la misma frecuencia, compartiendo e interactuando, cómplices de las mismas alegrías y penurias, enredados en historias comunes, portadores de sentimientos parejos donde a menudo no son necesarias ni las palabras.Por tanto no eludamos nuestra responsabilidad en la creación de un mundo un poco más amplio y habitable, más libre y abierto, sin el lastre de obsoletos dogmas, donde las habilidades se impongan siempre a recomendaciones, etnias y diplomas.Los horizontes ya no existen, todo depende de la agudeza de nuestros ojos.

martes, 8 de agosto de 2006

CARCAMALES

Un extraño ruido me despertó súbitamente. Pensé que el estruendo lo producían los operarios que construyen un asilo cerca de mi casa pero me equivocaba. Era una voz temblorosa ampliada por un bafle la que me sacaba de mi letargo.
En la plaza contigua a mi vivienda, como cada 6 de agosto, la anciana alcaldesa leía un texto en homenaje a Gaspar Melchor de Jovellanos, eximio prócer gijonés. ¡Cuanto te citan y que poco les inspiras realmente, Jovino!La ilustrísima dama, antigua chica ye-ye, hacía ímprobos esfuerzos por resultar clara y convincente pero sus palabras entrecortadas e imprecisas apenas resultaban inteligibles. Desajustes en su dentadura, una irritación de laringe, artrosis, parkinson o cualquier otra causa motiva por el exceso de experiencias y de años provocaba tan lastimoso espectáculo. ¡Ay, Mapi! ¡Quién te ha visto y quién te ve!
La señora necesita descanso y bien podría estar veraneando en Benidorm a costa del INSERSO como todos sus coetáneos, sin embargo es más probable que programe, con el patrocinio del consistorio, una nueva expedición a la perla del Caribe en busca nuevas posibilidades de negocio para nuestra tierra. ¡Que gran lugar la floreciente Cuba para captar inversores!Lástima que allí ya no tendrá oportunidad de tener fugaces encuentros con el comandante ni de degustar su deliciosa queimada, esa que le enseñó a preparar su desgastado paisano de balanceo nada grácil, antes presidente de Galicia y ahora sólo senador por un puñado de bolsones de correos. ¡Si los hubiesen enviado por SEUR!
Tan achacoso está el iluminado revolucionario de Sierra Maestra que ha tenido que dejar lo único que aún le conseguía erotizar, el poder. La vida se convierte en un infierno sin el báculo de mando y si no que se lo pregunten al sanguinario de Pinochet. ¡El que lo creía todo atado y bien atado!
Sin embargo el cruel comandante cubano tiene la fortuna de contar con un joven hermano con el hígado disecado en whisky y 75 años de vivencias para que de un nuevo aire a su legado. ¡Que suerte tener alguien más joven en el que poder confiar! Lo mismo debió de pensar Wojtila o, para ser más precisos, el cónclave inspirado por el Espíritu Santo cuando eligieron al gran censor Joseph Ratzinger para renovar la axesuada y casta fe de la Santa Madre Iglesia. ¡Qué Dios nos coja confesados!
Aún así lo tendrán difícil para superar el record de Balaguer que ciego, fascista y nonagenario guiaba con mano de hierro la República Dominicana. O el del arrugadísimo y descerebrado actor americano Ronald Reagan que bordeando los 80 fue capaz de regir los destinos del imperio y del planeta con Alzheimer. ¡Y nadie notaba la diferencia!Es triste ver a tanto cadáver andante. Sólo los genios deben de ser atemporales. A nadie le gusta ver vedettes pellejudas ni políticos carcamales.
¡Por favor terminen el asilo ya!

lunes, 31 de julio de 2006

CON LA MÚSICA A OTRA PARTE

Si por el invierno podemos deleitarnos con los maravillosos acordes del violín de David King trotamundos universal nacido en Manchester, el monarca de los músicos callejeros, autor junto con un tal Malcom, excéntrico millonario americano, del CD de culto Music of the Street, que he tenido la suerte de recibir de sus finas y huesudas manos, el panorama veraniego resulta mucho más grotesco.
Desde hace años un argentino que lanza pelotas al aire y que con su estruendosa música y sus infames comentarios presuntamente chistosos impide disfrutar de una tranquila tarde de sidra, ha conseguido que deteste la preciosa plaza del Lavaderu, normalmente uno de los rincones más acogedores de Gijón.
Unos gemelos rumanos que parecen sacados directamente de la película La Parada de los Monstruos producen una chirriante y ofensivo ruido que ellos pretenden hacer pasar por música bien en la plaza del 6 de Agosto o la del Marqués. Si no por sus cualidades musicales al menos estos si que podrían ganar un premio por feos.
Un ruso, con una voz de barítono ya bastante ajada por el vodka, berrea conocidas arias a voz en grito. No consigue que los cristales se rompan pero si que los niños rompan a llorar asustados por semejante vozarrón.
Si abandono la calle en busca de un lugar tranquilo, un extravagante mariachi de perilla extrañamente apreciado por muchos de los hosteleros locales, consigue que se me atragante la comida.De vuelta en casa una horda de peruanos vestidos de apaches emiten simiescos sonidos que hacen imposible la pausada lectura.
Músicos autóctonos pretenden hacerle la competencia a Hevia con sus destempladas gaitas. Los turistas japoneses los confunden con celebridades y se hinchan a sacarles fotos. A ellos y al gitano cartonero que conduce un carromato tirado por una mula. Typical Spanish!!!
Otro individuo, parece ser que alemán, se pone a cuatro patas y se coloca un extraño disfraz que reproduce una pareja de bailarines, en un alarde de originalidad este año el vestido de la señora es azul en vez de blanco, el resto del número lleva siendo absolutamente idéntico desde hace más de una década, sin embargo a su alrededor se producen aglomeraciones como si los mismísimos Fred Astaire y Ginger Rogers nos estuvieran dando una magistral lección de baile.
Es el efecto megáfono el cual experimente por primera vez en las huelgas de estudiantes de finales de los años 80. Alguien coge un bafle o un altavoz e ipso facto un grupo de descerebrados se ponen a su alrededor a corear sus consignas o a admirar sus evoluciones aunque el sujeto en cuestión no transmita absolutamente nada. Sólo se trata de poner la música más alta que el de a lado.Suerte que en octubre, finalizado su periplo por Francia e Italia, volverá el genial David con su suave violín.

martes, 25 de julio de 2006

EL VERANO

Hace un espantoso calor, llevo días sin poder dormir. Ni todo el bio-solán, ni toda la cerveza del mundo consiguen aplacar mi sed. Voy a la playa y, cuando consigo acordarme de llevar la toalla, hay una densa neblina que imposibilita los baños, aunque para cascada la que apunta por mis axilas por efecto de la axfisiante humedad.
Me voy a arruinar comprando desodorante, aunque por lo menos es la excusa perfecta para ir al centro comercial. Allí hay sombra y el aire acondicionado está a tope estos días, además están de rebajas y siempre es bueno tener alguna camisa de repuesto. Gracias que quemar dinero no produce calor.
Ya remite un poquito el sol y me pretendo acomodar en una terraza, pero todas las sillas están llenas de turistas que pretenden beber la sidra a sorbos. Tendrían que reservar plazas a los residentes. Anda, allí tenemos un espacio, pero que amarga está la sidra hoy. Como se nota que dejan los palos de peor calidad para el verano. ¡ Pero si yo no soy foriato! Tenía la ilusión de que al anochecer refrescase pero esto es aún peor. Toda la ropa se me pega al cuerpo, especialmente esa última camisa que me compré. Eso me pasa por traer cosas de las rebajas.
Así y todo hay que hacer algo de vida social, pero los en los chiringuitos no se para, están hasta los topes, llenos de una sudorosa y descerebrada marea humana que te empuja. No queda más remedio que imitarlos. Que estruendo. ¿ Es esto música ? Ah, son las canciones del verano ¡ por Dios !, si desde que no ponen a Georgie Dann ni siquiera son divertidas.A ver cuando se acaba todo esto, solo estamos a mitad de julio y en agosto promete empeorar.

jueves, 13 de julio de 2006

EL GENIO DE ZIDANE


Mucho se ha hablado, y no precisamente bien, sobre la actuación de mi idolatrado Zidane en la final del mundial. Sin embargo, para mi, el viril gesto del genial y geniudo francés aún lo engrandece más.
No es el vulgar cabezazo de un macarra que, amparado en su superioridad física o de envergadura, destroza el tabique nasal del rival, en este caso el macarra es ese pérfido italiano de lengua viperina, insultante, torticero y conspirador, que se deja caer al suelo cual vulgar mujerzuela apenas percibe el roce del galo, exprimiendo al máximo el reglamento, sin nobleza ni amor propio.
Tampoco es el furtivo codazo del cobarde. No es el insulto del provocador, ni el lloriqueo del débil. Es el acto de un hombre que embiste a la vida para salir del ghetto marsellés, para llevar a Francia a lo más alto en el Mundial 98 y la Eurocopa 2000, para proteger a su familia y a los suyos, para enfrentarse como un nuevo don Quijote a lo que considera injusto.
Igual que minutos antes había devuelto caballerosamente un balón, cuando es amonestado se retira disciplinadamente y sin protestar, con un inconfundible halo de grandeza, desapareciendo para siempre de la escena futbolítica.Te echaremos de menos Zidane.

viernes, 30 de junio de 2006

LA RESACA

¿Dónde estoy ? ¿ Qué me ha pasado ?Dios mio. Qué dolor !!!
Parece que me están acuchillando el cerebro.Las venas de mi frente quieren expandirse. Van a estallar, lo sé. He de levantarme y echar agua a la cabeza.
Buff!! Que debilidad de piernas. He de caminar apoyado a la pared, si no me caigo.Como huele todo ¿Qué habré estado haciendo ?Si tan solo pudiese recordar una imagen...Que fresquita está el agua. ¡ Que gran alivio !
AGGG, puñeteros eruptos. A ver si pasa pronto el ardor y el malestar. Voy a ducharme y dar un paseo por la playa, seguro que el aire y el viento me ayuda a despejar.
Jodido sol!!! Hasta con las gafas me molesta el resplandor. He de buscar la sombra.Que pastosa está la boca, aún rezuma alcohol. Que aliento más sólido exhalo, seguro que si pongo un mechero cerca provoco una deflagración.
Qué desconsuelo ! Qué envilecimiento ! Qué habré hecho ! Qué habré dicho !Dentro de un momento llegaré al parque...¡ Qué maravilla ! Gente sana, gente que se desliza mientras corre.Noto que me arrastro, he de tratar estirarme un poco, que no se note mi degradación. De nuevo los eruptos. AGGGSE ACABÓ.NI UNA GOTA MÁS DE ALCOHOL...Hasta el sábado que viene.

domingo, 25 de junio de 2006

OPERACION MALAYA

Allá en la lejana Malasia, y desde la colina donde se ubican las ruinas de la iglesia de San Pablo en la que reposan los restos del misionero español San Francisco Javier, se puede contemplar todo el estrecho de Malaca, aun hoy día surcado por piratas herederos de antiguas tradiciones criminales, poco respetuosos con su vida y la ajena, pendencieros, criminales, degustadores del momento, azote de navegantes, saqueadores de turistas y hábiles inversores con cuentas corrientes en Suiza.
En Malasia también fue encontrado el progre Roldán cuando huía de España con su preciado botín, usurpado a los huérfanos de la guardia civil. Hay quien cree que aún tuvo tiempo a enterrarlo en suelo malayo, aunque lo más probable es que el dinero pasase de un banco de Kuala Lumpur a otro en Berna o Ginebra y aún permanezca a buen recaudo en suelo helvético. Allí en Suiza también está seguramente gran parte del dinero procedente de la especulación marbellí producto del desmantelamiento de la costa malagueña, del blanqueo de dinero, de la construcción indiscriminada, del tráfico de armas y drogas y de la corrupción generalizada. Marbella fue durante años un reino de taifa al margen de la legalidad en el que ahora se pretende convertir todo el despiezado estado español.
La corte del rey Fhad, opulento monarca árabe, conseguía prostituir procedimientos y subsecretarias. Julio Iglesias el cronner latino de acartonado gesto, cual émulo del mítico Frank Sinatra coqueteaba con la mafia y se dejaba caer por las celebraciones donde nunca faltaba el marisco, el caviar ni la neo hortera Gunilla von Bismarck.Kashogui y Nacachian, traficantes de armas, compraban el alma del consistorio por un puñado de balas de plata. Por fin la princesa coreana Kimera y su pequeña Melody tendrían un lugar donde alisar sus lacias cabelleras negras tan deseadas por otros mafiosos rivales.
Mientras tanto no se dejaba de edificar y que mejor que un amoral constructor metido a presidente de un club de fútbol experto en tapar bocas con billetes verdes y romper narices a puñetazos para gestionar tan lucrativo caos.Tras el forzoso retiro y después fallecimiento de Jesús Gil emerge Julián Muñoz, antiguo camarero reciclado a maduro jugador de fortuna de poblado bigote e indecente panza cubierta por un imposible pantalón que se abotona varios centímetros por encima de su cintura y que se presenta en sociedad con la viuda de Paquirri y de España, madre de Paquirrín, ex amiga de Encarna Sánchez y tonadillera de raza.
Tras 15 años de desatino, el poder judicial, el único que por el momento ha logrado salvaguardar su sabiduría e independencia, desencadena la OPERACIÓN MALAYA. Imposible mejor nombre!!El camarero reconvertido en alcalde prepara un cóctel demasiado explosivo y acaba en la cárcel, la tonadillera desaparecida, Julito en Miami, las armas en el Líbano y los millones de los constructores y traficantes reposando en Suiza. Es el ciclo del dinero y de la vida.

viernes, 23 de diciembre de 2005

TRIBUTO AL CINE FAC

Charlton Heston y Richard Widmark han fallecido pero su legado, al igual que el de otros grandes mitos del celuloide, sigue igual de vivo en nuestro recuerdo, reinando en la pantalla del añorado cine FAC, aquel lugar donde asistir al cine se convertía en toda una liturgia.Cine de barrio y de leyenda con butacas de madera donde nadie parecía sentirse incómodo pues tenían la capacidad trasportarnos a otra mágica dimensión, la del séptimo cielo.
Cine de familia y de reestrenos dónde se podían ver regularmente obras maestras como Ben Hur, Los diez mandamientos, Espartaco, El Álamo, El Dorado, Los siete magníficos, Simbad El Marino, Alí Baba y los cuarenta ladrones o Lo que el viento se llevó, película favorita de mi abuela, otra devota cinéfila pero ella del cine de Los Chirulos que no era ya un cine de barrio sino de pueblo, con tablones de madera por asientos y pulgas por compañeras y la misma pasión por el buen cine, pero esa es ya otra historia. La mía es la historia del cine FAC.
La historia del NODO antes de la película y descanso a la mitad para que el sacristán de la parroquia y encargado del cine pudiese sacar algún dinero vendiendo unos whiskyes a los mayores y chicles y bolsas de patatitas a los más pequeños.La historia de un público que se emocionaba y aplaudía a sus actores favoritos o jaleaba las escenas de acción como si cada pase de la proyección fuese único, personal e irrepetible pues aquellos grandes mitos ( John Wayne, Kirk Douglas, Errot Flynt, Clark Gable, Jonny Weismuller o Charlton Heston ), parecían cobrar vida en aquella rallada pantalla y sus voces, sin sonido Dolby o Stereo, retumbaban en la sala de una forma solemne e indescriptible, como si realmente hablasen inspirados por la divinidad. Sus tragedias siempre conmovían y su heroísmo era sobrehumano e inspirador.
La historia de los entrañables personajes del barrio, asiduos de la sala, desde Carlitos, que un día soñó con ser también artista, a aquellas otras que al menos durante dos horas, se evadían de una vida sórdida y miserable. Junto a ellos estábamos todos los pequeños golfillos ansiosos de descubrir nuevos mundos y aventuras y sin más preocupación que estar atentos a que Valentín, el niño eterno, cuarentón y discapacitado, no se comiese nuestra bolsa de patatitas mientras íbamos al servicio.La historia del cine FAC es la de uno de esos paraísos perdidos de nuestra infancia, un lugar auténtico e irrepetible, un templo donde el público se emocionaba y con respeto y pasión rendía culto al cine de verdad.

miércoles, 2 de noviembre de 2005

MALACA, UN CRISOL DE CULTURAS

Como todos los enclaves coloniales, Malaca, situada al sur de Malasia ( un país de tradición musulmana formado por 13 sultanatos ), es un crisol de edificaciones y culturas de un altísimo valor histórico y arqueológico. El Museo y Palacio del Sultán es una replica del palacio del Sultán que gobernó Melaka en 1.450, pretende preservar la arquitectura y exponer a los visitantes el modo de vida en la época de los sultanes.
Malaca logra un equilibrio entre las modernas y cómodas infraestructuras y siglos de viejas tradiciones. Asimismo tiene una vibrante mezcla de las culturas Chinas, Malayas, europeas e Indias que lo convierten en un lugar fascinante para visitar. Esta plaza es el punto de encuentro entre los diferentes barrios. Era día festivo y todo el mundo estaba en la calle y se relacionaba pacíficamente sin importar la etnia de origen.  Esta cordial  convivencia entre lo asiático, musulmán y europeo me pareció fascinante.

El Templo Cheng Hoon Teng es el lugar de culto chino más antiguo de Malasia y el más popular de la ciudad. Fue construido en 1646 con materiales traidos especialmente de China. Multitud de devotos acuden a diario a ofrendar a Kwan Yin, diosa taoísta de la Misericordia, con bastones de incienso, botellas de aceite o naranjas. Es un lugar cargado de espiritualidad y donde se rinde culto a los antepasados. En esta zona también hay montones de pequeños negocios  a pie de calle regentados por comerciantes chinos desde hace más de un siglo.
A lo largo de la historia, Melaka ha sufrido sucesivas invasiones y colonizaciones que, como ya se ha explicado, han dejado una gran influencia en sus edificios y monumentos. Fue conquistada en 1.511 por los portugueses como punto estratégico en la expansión colonizadora de la ruta Oriental. A mis espaldas se encuentra la Porta de Santiago, salvada gracias a la intervención de Raffles, aventurero británico que también intervino en la colonización de Singapur. En esta parte de la ciudad se ubica también la Tumba de San Francisco Javier que se haya en las ruinas de la iglesia de San Pablo, donde, a su vez, estuvo Nuestra Señora del Monte construida por los portugueses en 1521. El cuerpo del santo navarro, asesinado en la isla china de Sanshoan, fue enterrado durante nueve meses en Malaca, antes de ser trasladado a Goa en 1553.
 



Más tarde, en 1.641, fueron los Holandeses los que derrotaron a Portugal y se hicieron con el control de la ciudad. Tras el paso de Malaca a dominio holandés todas iglesias católicas portuguesas se reconvirtieron en templos protestantes, incluida la de san Pablo que pasó a ser el templo principal. En 1741 y para conmemorar el centenario de la captura de la colonia a los portugueses se comenzó la construcción de la Iglesia de Cristo (Christ Church en la foto), terminada en 1.753. Aunque de estilo colonial holandés incorpora posteriores elementos de tradición británica. Asimismo en su pavimento se utilizan losetas de tumbas portuguesas y armenias con interesantes inscripciones.



martes, 1 de noviembre de 2005

SENTOSA, AL SUR DEL CONTINENTE ASIÁTICO.

Sentosa, una pequeña islita muy cerca de Singapur, es el principal punto de esparcimiento de los singapurienses. La opción más bonita para llegar a la isla es el teleférico, por unos 10 dolares de singapur (unos 5 euros al cambio) se puede disfrutar de magníficas vistas. El teleférico se toma en la torre 2 de Harbour Front y hace una parada intermedia en el Monte Faber.
A finales del siglo XIX los británicos hicieron de Sentosa una fortaleza defensiva. Fue en 1967 cuando la isla fue devuelta al gobierno y se convirtió en un destino vacacional. Tanto se ha desarrollado que si algo peca, aun habiendo tratado de conectarlo con la naturaleza, es de excesiva artificialidad. Todo el conjunto de la isla parece hoy en día un auténtico parque de atracciones perfectamente diseñado. Para ir de cualquier punto de la isla a otro se puede utilizar un tranvía que recorre la costa y es gratuito.
La isla cuenta con tres pequeñas playas donde poder darse un cálido baño: Siloso, Palawan y Tanjong. Estas playas suman un total de 3,2 kilómetros de costa. Cada una de ellas cuenta con distintas características. Siloso es la más joven y animada. Palawan cuenta con bares y tiendas de recuerdos. Tanjong es la más tranquila.
Las playas no tienen apenas oleaje ya que son en gran medida artificiales y están protegidas del oceano por diques. Su mayor ventaja es la facilidad que ofrecen para todo tipo de deportes desde ciclismo a kayak y la gran cantidad de servicios con que cuentan, aseos, duchas, taquillas y hasta puntos de acceso a internet inalámbricos.

Pero la isla no son solo playas, en ella se encuentran parques de atracciones, museos, el parque de las mariposas, un acuario, un fuerte restaurado de la segunda guerra mundial y este fantástico Merlión (emblema del pequeño estado de Singapur) de 37 metros de altura.
Como curiosidad comentar que el puente colgante que aparece al fondo de la foto conduce a un pequeño islote con dos torres de observación que se dice que es el punto más al sur del continente asiático, es decir, el más cercano de Asia a la línea del Ecuador. Es una auténtica pasada cruzarlo y dejarse seducir por el inmenso oceano y por sus maravillosas puestas de sol.
Ya al anochecer, y aunque es un tanto infantil, sobre todo la música, merece la pena esperar por el magnífico espectáculo de luces que al caer el sol se ofrece en la isla y con el que se puede disfrutar como un niño con canciones, juegos de luces, uso de láser de colores y fuegos artificiales. Para conseguir un sitio centrado conviene ir con tiempo, al menos media hora antes de su inicio.





jueves, 29 de septiembre de 2005

LA PRIMERA MARCHA A COVADONGA

Hay lugares a los que la naturaleza ha bendecido con un hechizo y embrujo especial, parajes con duende en los que realidad y fantasía se confunden, reflejo de la divinidad y camino de la trascendencia. Enclaves en los que, según tradiciones ancestrales, han acontecido todo tipo de hechos milagrosos, cargados de mitología y leyenda.
El santuario de Covadonga, orgullo y emblema de nuestra tierra, es, como bien sabemos los asturianos, uno de esos puntos elegidos.Lo que desconocía hasta el pasado fin de semana es el bucolismo, la magia y el poder inspirador de las ancestrales sendas que conducen a la santa cueva.
Saliendo desde el monte de Deva en Gijón iniciamos el pasado viernes el camino a pie a Covadonga.Los primeros kilómetros discurrieron por los alrededores de Gijón, los caminos estaban cuidados y la belleza del entorno resultaba innegable, pero en el ambiente aún se palpaba la cercanía de la gran ciudad.
Una parada en el merendero casa Pepito nos dio la energía necesaria para enfrentarnos a las empinadas rampas con las que nos encontramos justo después de dejar atrás el pueblo de Peón. Fue esta la principal dificultad de la jornada pues el descenso se hizo muy cómodo y antes de que nos diésemos cuenta ya estábamos tomando otro culín en Grases. Allí nos quedamos un buen rato saboreando la espectacular sidra “El Traviesu” que rompía en el vaso formando burbujas como si se tratase de champán. Habíamos salido a la 1,30 de la tarde y a pesar de las paradas no habían dado aún las 8. Era la primera etapa y nos lo queríamos tomar con calma, habíamos recorrido unos 19 kms y apenas quedaba uno para nuestro destino final, Amandi.
Los dueños de la casa rural El Puente de Amandi, donde nos alojamos, resultaron ser extraordinariamente amables y agasajadores. La casa, limpia y cuidada, también era agradable y acogedora. Casualmente nuestro anfitrión, un señor de cierta edad, era un asiduo de la ruta a Covadonga y conocía todos los secretos del camino. De su cajón sacó unos antiquísimos mapas que amarilleaban por los bordes pero de un detalle y precisión increíbles. De nuevo con una botella de sidra que corrió de su cuenta repasamos cruces de caminos y posibles lugares donde avituallarnos.
Tras una breve y refrescante ducha nos acercamos al restaurante La Regatina, que estaba a pocos metros, donde entre otras cosas sirvieron la tortilla más grande que he visto en toda mi vida. No la pudimos acabar y la mitad que sobró nos la envolvieron. Serviría de provisiones para el día siguiente. Tras un paseo por las inmediaciones de la iglesia para bajar la cena volvimos a la casa rural donde dormimos como niños.Si buena fue la tortilla, mejor fue el bizcocho que la señora del alojamiento rural nos tenía preparado para el desayuno.
Nos costó abandonar un lugar tan agradable pero ya eran casi las 10 y ese día nos quedaban 36 kilómetros por delante.No mucho después y tras dejar atrás el pueblo de Lugás y una mansión amurallada pudimos disfrutar de uno de los parajes más maravillosos del camino. El río a un lado, la arboleda cubriéndonos y el verdor por todas partes. La escasa luz que se filtraba entre los árboles hacía que el paisaje se difuminase y nada pareciese real. Estábamos deambulando por un lugar de cuento habitado por xanas, duendes y seres mitológicos.
Tras el mágico paseo unas empinadas y exigentes rampas nos devolvieron a la realidad y tras una larga caminata, en la que dejamos atrás Breceña, llegamos a Sietes.
El pueblo, ahora en total decadencia, es un auténtico homenaje a la hace 2 o 3 siglos, pujante Asturias rural, en la que los hórreos y las casas de piedra, granero y cobijo en los inviernos, son su auténtico símbolo. Muestra de la pasada importancia de la aldea es el edificio del casino, hoy, por supuesto, abandonado.
Después de un alto en el pueblo, con una breve parada en el Boleru de Anayo y otra en Borines para refrescarnos con las famosas aguas de sus manantiales, continuamos el largo camino hacia Millares. Allí pretendíamos homenajearnos con una buena comida pero estaban en fiestas y el único bar cerrado. Afortunadamente nos quedaba tortilla del día anterior y algo de pan que habíamos comprado en Sietes. Hacía falta llenar el estómago pues nos quedaban aún más de 10 kilómetros hasta Llames de Parres en cuyo albergue teníamos previsto dormir.
A nuestro paso ganado pastando, naturaleza salvaje, abruptos valles y la impresionante sierra del Sueve, donde Pelayo busco refugio, como telón de fondo. El trazado era rompepiernas pero tanta belleza nos ayudaba a seguir adelante pese al cansancio. Se hicieron especialmente duros los 3 últimos kilómetros.Ya casi al pie del albergue un ruido ensordecedor, una gran polvareda y 30 jinetes que nos rebasaban al trote. Me sentía un aventurero de otro tiempo.
El albergue, de estilo rústico, era bonito pero entre los ronquidos y la ebriedad de los jinetes, el ajetreo de los peregrinos y la fiesta que estaban celebrando a un kilómetro resultó imposible dormir. Al menos la cena fue magnífica. Casualmente ya era la segunda fiesta que nos encontrábamos ese día y que interfería en nuestros planes. A punto estuvimos de acercarnos hasta la romería pero realmente estábamos demasiado cansados. Desde el albergue escuchamos igualmente los grandes éxitos de José Vélez y Rafaella Carra entre otros, versioneadas con mucho entusiasmo por las orquestas Hawai Music y Hollywood Night.
Cansados emprendimos la marcha el último día con la ilusión de que estábamos a menos de 25 kilómetros de nuestro objetivo.Lo que parecía fácil se convirtió luego en titánico. El calor extenuante, el mucho cansancio acumulado, una vieja lesión de tobillo que se reproducía y el exceso de asfalto en la parte final pusieron mi capacidad de sufrimiento al límite.
A mediodía hicimos una larga parada en Villanueva, pasada la una reemprendimos la marcha pero parecíamos no avanzar, a las tres de la tarde todavía estábamos a la altura de Soto de Cangas y faltaban los 8 kilómetros más duros.
Afortunadamente cuando ya casi desfallecía empecé a atisbar la basílica y a las 5 hacía entrada en el santuario. Se preparaban para iniciar el rezo del rosario en la Santa Cueva y un coro cantaba gregoriano.
No soy una persona muy religiosa pero realmente sentí algo místico en ese instante, un profundo sentimiento de comunión con el entorno y la naturaleza, veía que formaba parte de ella. Me encontraba relajado y francamente bien y todo el cansancio parecía haber desaparecido súbitamente.Aproveché para dar junto con mis amigos un agradable paseo por el santuario, sacamos algunas fotos y ya en el último suspiro, atrapamos el último autobús de vuelta a Gijón. Repetiré.