Koh Panyee es un islote localizado en la bahía de Phang Nga en Thailanda. Esta es una zona rica en pesca y familias de pescadores nómadas musulmanes la frecuentaban desde hace siglos.
Hace unos 200 años decidieron asentarse pero al carecer de tierra firme tuvieron que hacer uso de su ingenio y crear el asentamiento encima del mar.
Construyeron sus casas de madera sobre pilastras y se acostumbraron a vivir de una manera anfibia muy peculiar.
El interior del asentamiento, de unos 2.000 habitantes, es una intrincada red de pasillos donde el espacio está aprovechado al máximo.
Panyee, al estar protegido por la bahía ofrece un lugar seguro con la llegada de los monzones lo que permitió que la comunidad se desarrollara y viviera de la pesca.
En los últimos años la comunidad encontró en el un medio de conseguir recursos extra haciendo la llegada más accesible para los turistas. Así los barcos que realizan la ruta de la bahía de Phang Nga desde Phuket a menudo hacen una parada en el pueblo para almorzar.
Desde entonces algunos restaurantes especializados en mariscos han abierto en la isla, así como varios puestos que venden recuerdos.
Hay una encantadora historia en torno al equipo de fútbol juvenil de Koh Panyee que popularizó el poblado hace años.
Inspirados por el Mundial de 1986 los niños del lugar decidieron formar un equipo de fútbol. Como no tenían espacio para jugar decidieron crear en el mar uno flotante usando viejos trozos de madera y balsas de pesca. Así empezaron a jugar para divertirse.
Más adelante, pese a la precariedad de sus medios, se inscribieron en liga juvenil de futbol ante el asombro y la incredulidad de muchos. En el campeonato hicieron mucho más que competir dignamente, llegaron a las semifinales del mismo convirtiéndose en un ejemplo de coraje.
En la actualidad el Panyee FC es uno de los clubes de fútbol juvenil más exitosos del sur de Tailandia. Los niños que construyeron el campo en 1986 ahora son ahora adultos pero crearon escuela y el equipo tienen el impresionante récord de ganar los campeonatos de fútbol juvenil del sur de Tailandia en el 2004, 2005, 2006, 2008, 2009 y 2010.
Dejo aquí un enlace a un vídeo donde se narra esta bonita historia de superación.
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domingo, 7 de marzo de 2021
sábado, 6 de marzo de 2021
BOSQUE DE ARASHIYAMA
El bosque de bambú o bosque de Arashiyama está ubicado en la parte oeste de la fascinante ciudad de Kioto en Japón, a una media hora en autobús desde la estación central.
Para mi fue toda una sorpresa ya que no esperaba encontrarme esa maravilla natural tan próxima al centro de la ciudad.
Más de cincuenta variedades de bambú crecen a lo largo y ancho de este bosque, con algunos ejemplares que pueden alcanzar incluso los veinte metros de altura. Un paseo por este santuario vegetal constituye una experiencia sensorial única; es es liberador para la mente y purificador para el alma. Un camino entre los esbeltísimos arboles se va abriendo para el paseante envolviéndolo en un escenario onírico fuera del mundo real.
Los troncos crujen y los árboles frotan sus hojas al unisono produciendo una monotonía relajante. Es difícil describir con palabras o con imágenes. En épocas pasadas este lugar era exclusivo para a la alta aristocracia japonesa. Sus senderos, misteriosos, románticos y silenciosos, eran uno de los lugares de esparcimiento favoritos de la familia real. Hoy es accesible para cualquiera, con la única desventaja de que en ocasiones está demasiado concurrido. Al salir del bosque nos encontraremos con el puente Togestsukyo o puente que cruza la luna, tiene 155 metros y es uno de los símbolos de la zona. La forma del puente tiene ese toque estético tan importante en la cultura japonesa. Arashiyama es la montaña que queda al sur del puente. En otoño sus laderas se cubren de un precioso de un manto de hojas rojas de arce. Un paseo en barco en una de las formas más recomendables de disfrutar del relajante paisaje de la zona. Por último podemos completar la excursión con la visita al cercano templo Tenyru-ji. La principal atración del templo es el delicado jardín Zen de belleza incomparable y diseñado, como el resto del conjunto, en el siglo XIV. El jardín fue creado para calmar el espíritu y constituye un triundo del diseño. De hecho, muchos de sus elementos fueron prototipos para jardines posteriores construidos en otros lugares. El jardín cuenta con un gran estanque que capta el reflejo de los arces y las grandes rocas cortadas en la periferia. También hace uso del paisaje de las colinas cercanas de arashiyama, que con un buscado efecto, parecen ser el siguiente nivel del jardín. Una deliciosa visión para completar una jornada extraordinaria.
Para mi fue toda una sorpresa ya que no esperaba encontrarme esa maravilla natural tan próxima al centro de la ciudad.
Más de cincuenta variedades de bambú crecen a lo largo y ancho de este bosque, con algunos ejemplares que pueden alcanzar incluso los veinte metros de altura. Un paseo por este santuario vegetal constituye una experiencia sensorial única; es es liberador para la mente y purificador para el alma. Un camino entre los esbeltísimos arboles se va abriendo para el paseante envolviéndolo en un escenario onírico fuera del mundo real.
Los troncos crujen y los árboles frotan sus hojas al unisono produciendo una monotonía relajante. Es difícil describir con palabras o con imágenes. En épocas pasadas este lugar era exclusivo para a la alta aristocracia japonesa. Sus senderos, misteriosos, románticos y silenciosos, eran uno de los lugares de esparcimiento favoritos de la familia real. Hoy es accesible para cualquiera, con la única desventaja de que en ocasiones está demasiado concurrido. Al salir del bosque nos encontraremos con el puente Togestsukyo o puente que cruza la luna, tiene 155 metros y es uno de los símbolos de la zona. La forma del puente tiene ese toque estético tan importante en la cultura japonesa. Arashiyama es la montaña que queda al sur del puente. En otoño sus laderas se cubren de un precioso de un manto de hojas rojas de arce. Un paseo en barco en una de las formas más recomendables de disfrutar del relajante paisaje de la zona. Por último podemos completar la excursión con la visita al cercano templo Tenyru-ji. La principal atración del templo es el delicado jardín Zen de belleza incomparable y diseñado, como el resto del conjunto, en el siglo XIV. El jardín fue creado para calmar el espíritu y constituye un triundo del diseño. De hecho, muchos de sus elementos fueron prototipos para jardines posteriores construidos en otros lugares. El jardín cuenta con un gran estanque que capta el reflejo de los arces y las grandes rocas cortadas en la periferia. También hace uso del paisaje de las colinas cercanas de arashiyama, que con un buscado efecto, parecen ser el siguiente nivel del jardín. Una deliciosa visión para completar una jornada extraordinaria.
viernes, 12 de febrero de 2021
LAS HERMANAS SOON
No se conoce demasiado sobre las hermanas Soon en Europa, sin embargo sus aportaciones desde sus distintas posiciones de responsabilidad, a veces antagónicas, juegan un papel determinante en el devenir de la China contemporánea.
Nada mejor para acercarse a ellas que leyendo el relato de Jung Chang ( conocida por su famosa novela los Cisnes Salvajes ) donde con gran destreza narrativa nos sumerge en los entresijos de esta extraordinaria familia y a la vez en la historia de la China de la primera mitad del siglo XX.
Las Hermanas Soon, así se titula también el libro, nacidas en la última década del siglo XIX, tienen la suerte de recibir una educación occidental en Estados Unidos gracias a la posición económica y la visión de su padre, Charlie. Un chino de religión metodista que tras viajar por el mundo se instaló en Shangai, que en aquel entonces era un vivero de nuevas ideas y prosperidad, y se enriqueció gracias a sus inversiones en banca y como editor de Biblias.
Su privilegiada educación, su inteligencia y su gran ambición convierte a las hermanas en personajes clave de la sociedad China de los años veinte del pasado siglo.
La mayor, Ailing, se casó con H H Kung, educado en Yale, procedente de una acaudalada familia su capital creció increíblemente inspirado por su mujer hasta convertirse en uno de los hombres más ricos de China.
La segunda hermana, Qingling, se casó con Sun Yatsen, el líder revolucionario de China y su primer presidente tras el derrocamiento de la dinastía Qing. La temprana muerte de su marido y su exilio en la Unión Soviética la hacen acercarse a las ideas comunistas, lo que le distanciaría de sus hermanas pero le permitirían ser vicepresidenta de China en la época de Mao.
Meiling, la más joven y longeva ( muríó en el 2003 a la edad de 105 años ), se casó con Chiang Kaishek que fue líder de la República China creada en Nankín desde 1927 hasta su derrocamiento por los comunistas en 1949, a partir de entonces siguió gobernando Taiwan hasta su muerte en 1975. La influencia de su esposa mostrando la cara más amable y occidentalizada del régimen en el exterior fue fundamental para su supervivencia política.
Las tres hermanas gozaron de privilegios y también escaparon de atentados o purgas. Disfrutaron de un estilo de vida lujoso en la mayoría de las ocasiones pero también tuvieron que afrontar guerras y penalidades. Amaron apasionadamente y también sufrieron enormemente. Pero a pesar de todos los avatares y de pertenecer a bandos enfrentados ideológicamente las hermanas siempre se respetaron, se mantuvieron en contacto y se preocuparon unas por otras.
A través de sus ojos asistiremos a fascinantes escenarios de China y del mundo y nos encontraremos con muchas luces y no menos sombras, todas las que suelen existir en las personas complejas, comprometidas y ambiciosas. Un libro muy ameno que nos sumerge en un entorno extraordinario.
Nada mejor para acercarse a ellas que leyendo el relato de Jung Chang ( conocida por su famosa novela los Cisnes Salvajes ) donde con gran destreza narrativa nos sumerge en los entresijos de esta extraordinaria familia y a la vez en la historia de la China de la primera mitad del siglo XX.
Las Hermanas Soon, así se titula también el libro, nacidas en la última década del siglo XIX, tienen la suerte de recibir una educación occidental en Estados Unidos gracias a la posición económica y la visión de su padre, Charlie. Un chino de religión metodista que tras viajar por el mundo se instaló en Shangai, que en aquel entonces era un vivero de nuevas ideas y prosperidad, y se enriqueció gracias a sus inversiones en banca y como editor de Biblias.
Su privilegiada educación, su inteligencia y su gran ambición convierte a las hermanas en personajes clave de la sociedad China de los años veinte del pasado siglo.
La mayor, Ailing, se casó con H H Kung, educado en Yale, procedente de una acaudalada familia su capital creció increíblemente inspirado por su mujer hasta convertirse en uno de los hombres más ricos de China.
La segunda hermana, Qingling, se casó con Sun Yatsen, el líder revolucionario de China y su primer presidente tras el derrocamiento de la dinastía Qing. La temprana muerte de su marido y su exilio en la Unión Soviética la hacen acercarse a las ideas comunistas, lo que le distanciaría de sus hermanas pero le permitirían ser vicepresidenta de China en la época de Mao.
Meiling, la más joven y longeva ( muríó en el 2003 a la edad de 105 años ), se casó con Chiang Kaishek que fue líder de la República China creada en Nankín desde 1927 hasta su derrocamiento por los comunistas en 1949, a partir de entonces siguió gobernando Taiwan hasta su muerte en 1975. La influencia de su esposa mostrando la cara más amable y occidentalizada del régimen en el exterior fue fundamental para su supervivencia política.
Las tres hermanas gozaron de privilegios y también escaparon de atentados o purgas. Disfrutaron de un estilo de vida lujoso en la mayoría de las ocasiones pero también tuvieron que afrontar guerras y penalidades. Amaron apasionadamente y también sufrieron enormemente. Pero a pesar de todos los avatares y de pertenecer a bandos enfrentados ideológicamente las hermanas siempre se respetaron, se mantuvieron en contacto y se preocuparon unas por otras.
A través de sus ojos asistiremos a fascinantes escenarios de China y del mundo y nos encontraremos con muchas luces y no menos sombras, todas las que suelen existir en las personas complejas, comprometidas y ambiciosas. Un libro muy ameno que nos sumerge en un entorno extraordinario.
sábado, 30 de mayo de 2020
DI, DA, DI, DA
Di da, Di da… Tic tac, Tic tac.
¿Son las lágrimas o es el tiempo lo que realmente borra el dolor para que todas las emociones puedan volver a ponerse de nuevo en orden?
Con la cadencia de un reloj, di-da, la música nos sumerge con delicadeza en un nuevo estado emocional, el de la aceptación. Y se inicia otra etapa desde la cual abrimos las puertas a un flamante futuro donde tal vez alguien piense otra vez en nosotros y esboce una sonrisa.
Y al ritmo de Di, da.. Di da, os invito a escuchar esta canción popular china, es pura hermosura y armonía.
¿Son las lágrimas o es el tiempo lo que realmente borra el dolor para que todas las emociones puedan volver a ponerse de nuevo en orden?
Con la cadencia de un reloj, di-da, la música nos sumerge con delicadeza en un nuevo estado emocional, el de la aceptación. Y se inicia otra etapa desde la cual abrimos las puertas a un flamante futuro donde tal vez alguien piense otra vez en nosotros y esboce una sonrisa.
Y al ritmo de Di, da.. Di da, os invito a escuchar esta canción popular china, es pura hermosura y armonía.
viernes, 1 de junio de 2018
TAIWAN
El viaje es el anhelo de atrapar una emoción.
Un estallido, una disrupción, un vórtice envolvente que conecta a nuevas frecuencias.
La semana que viene planeo ir a Taipei, la pura esencia de lo que son las ciudades asiáticas, el cegador destello de los coloridos letreros de vistosos caracteres y el hormigueo del constante devenir de personas, vehículos y mercancías. Y para mÍ, el hechizo de acoplarme a un ecosistema donde me suelo mimetizar con camaleónica naturalidad. El placer de enchufarme plenamente a esa Asia ancestral y profunda, que veía tan lejana en el pasado y que acabé por sentir tan próxima.
Dicen que la exuberante isla Formosa, bautizada así por los exploradores portugueses debido a la belleza de sus espectaculares parajes naturales, combina el refinado perfeccionismo japonés con el sentido de la vida chino, sus tiempos lentos para decidir y etéreos para moverse, su profunda ironía, todo ello impecablemente integrado en la singular sociedad que conforma el actual Taiwan. Un territorio, que, pese a las presiones de los chinos continentales, lucha por mantener su identidad propia producto del mestizaje cultural con los nipones y los avatares políticos de Chiang Kai-shek. Taipei, la capital, es famosa por sus mercados nocturnos, su afán emprendedor, su vocación comercial, sus antiquísimos templos y su urbanismo atroz.
Me veo surcando por sinuosas callejuelas de paredes desconchadas que huelen a fritanga y saben a picante, a la sombra de los grandes rascacielos, allí donde los originales vecinos, hablan, gritan, ríen, juegan a las cartas, fuman, comen y beben te en plena calle. Parecidas estampas a las de aquel pintoresco barrio del Carmen por donde correteaba de niño y que el tiempo desdibujó.
Y es que viajar a nuevas latitudes espaciales es volver a bucear en las abismales profundidades de nuestro tiempo ancestral.
Un estallido, una disrupción, un vórtice envolvente que conecta a nuevas frecuencias.
La semana que viene planeo ir a Taipei, la pura esencia de lo que son las ciudades asiáticas, el cegador destello de los coloridos letreros de vistosos caracteres y el hormigueo del constante devenir de personas, vehículos y mercancías. Y para mÍ, el hechizo de acoplarme a un ecosistema donde me suelo mimetizar con camaleónica naturalidad. El placer de enchufarme plenamente a esa Asia ancestral y profunda, que veía tan lejana en el pasado y que acabé por sentir tan próxima.
Dicen que la exuberante isla Formosa, bautizada así por los exploradores portugueses debido a la belleza de sus espectaculares parajes naturales, combina el refinado perfeccionismo japonés con el sentido de la vida chino, sus tiempos lentos para decidir y etéreos para moverse, su profunda ironía, todo ello impecablemente integrado en la singular sociedad que conforma el actual Taiwan. Un territorio, que, pese a las presiones de los chinos continentales, lucha por mantener su identidad propia producto del mestizaje cultural con los nipones y los avatares políticos de Chiang Kai-shek. Taipei, la capital, es famosa por sus mercados nocturnos, su afán emprendedor, su vocación comercial, sus antiquísimos templos y su urbanismo atroz.
Me veo surcando por sinuosas callejuelas de paredes desconchadas que huelen a fritanga y saben a picante, a la sombra de los grandes rascacielos, allí donde los originales vecinos, hablan, gritan, ríen, juegan a las cartas, fuman, comen y beben te en plena calle. Parecidas estampas a las de aquel pintoresco barrio del Carmen por donde correteaba de niño y que el tiempo desdibujó.
Y es que viajar a nuevas latitudes espaciales es volver a bucear en las abismales profundidades de nuestro tiempo ancestral.
miércoles, 7 de noviembre de 2012
ESTAMBUL, PUENTE DE CIVILIZACIONES.
Estambul, antigua Constantinopla, fue capital de Bizancio (el impero romano de Oriente) hasta que cayó en manos de los otomanos en 1453. Enclavada entre Europa y Asia, es la ciudad más poblada de Turquía y la tercera mayor de Europa con unos 12 millones de habitantes. La megalópolis es un gran hervidero de personas y mercancías siempre al borde del caos, con grandes y espaciosas avenidas repletas de tráfico alrededor de sus impresionantes monumentos arquitectónicos.
Perdida entre las callejuelas de la ciudad vieja se encuentra el Gran Bazar, su austero diseño exterior y sus discretas entradas no invitan a pensar en lo que realmente nos encontraremos dentro, 64 calles interiores, 16 patios y más de 4000 tiendas donde trabajan unas 20.000 personas ofertando artículos de joyería, orfebrería, alfombras y todos los productos y calidades imaginables, verdaderos o de imitación. Lleva abierto desde 1455 cuando lo inauguró Mehmed II, por lo que, además de ser uno de los más grandes, es posiblemente el bazar más antiguo del mundo. Conviene entrar al lugar cargado de paciencia y dispuesto a regatear con firmeza, en el fragor de la lucha alguno de los comerciantes nos ofrecerá un té para aliviar la tensión, allí empezaremos a palpar el verdadero espíritu de esta ciudad milenaria.
A unos 10 minutos a pie del bazar y tras pasar por la plaza donde está el obelisco, antiguo hipódromo romano, no nos pasará desapercibida La Mezquita Azul, la más importante de la ciudad, inaugurada en el año 1617 durante el mandato de Mustafá I.
Causó revuelo desde su construcción ya que se le dotó de 6 minaretes igual que a la de la Meca, ciudad Santa del Islam. Finalmente a la de la ciudad de Mahoma se le agregó uno más para marcar la diferencia.Al penetrar en el patio de la Mezquita Azul no nos quedará ninguna duda sobre la conveniencia de su nombre, los de 20.000 azulejos azules traídos desde Nicea que adornan la cúpula y la su parte superior le confieren un brillo azulado y una luz especial.
Ya en el interior del edificio sorprende la iluminación proporcionada por más de 200 vidrieras y de las lámparas de araña que cuelgan del techo.
Toda la concurrida parte monumental suele ser frecuentada por los vendedores de te. Este tipo de comerciantes tradicionales son muy habituales por las calles de Estambul, igual que los que venden simit, las deliciosas roscas de pan de sésamo que acompañan la bebida. Es costumbre tomarlo de merienda junto con el té. No sería mala idea hacer un alto en el camino y alimentarnos con este apetitoso manjar antes de iniciar la visita a Santa Sofía, al fondo de la foto.

Santa Sofía es el símbolo de Estambul, construida durante el mandato de Justiniano entre los años 532 y 537 es la obra cumbre del arte bizantino. Cuando la ciudad es conquistada en 1453 y pasa a formar parte del Imperio Otomano fue convertida en mezquita, dotándola de cuatro minaretes y en 1935 tuvo su última gran transformación pasando a ser un museo.
El interior de Santa Sofía es impresionante, ya no sólo por las descomunales dimensiones de la sala principal y la cúpula, sino por lo original de su atmósfera con la iluminación difusa, los enormes medallones decorativos que esconden los frescos cristianos de la época anterior y las columnas monolíticas que logran que experimentemos una sensación de sobrecogimiento.
Sorprende asimismo su excelente estado de conservación tras casi 1500 años de vida y múltiples transformaciones, el imponente edificio sigue resistiendo al tiempo y mostrándonos su fascinante historia.

Si hay realmente único en Santa Sofía son sus mosaicos, los mejores del periodo bizantino que posteriormente sirvieron de referencia para todo el arte ortodoxo posterior.
A la entrada solo hay que levantar la vista para ver el mosaico bizantino más famoso del mundo, el Cristo pantocrátor, situado encima de la puerta principal.
Pero además, en la segunda planta podemos disfrutar de una interesante colección de mosaicos en muy buen estado. En la fotografía podemos observar uno de mis favoritos en el que se representan a Jesucristo, la Virgen María y Juan Bautista.
El palacio Topkapi, también muy próximo, es el emblema de la época imperial en Estambul y con su exceso de ornamentación y riqueza trata de mostrar al exterior el poder que alcanzó Constantinopla como sede del Imperio Otomano. Desde este fastuoso palacio los sultanes gobernaron su vasto impero hasta mediados del siglo XIX cuando se trasladaron al palacio Dolmabahçe.
El palacio Topkapi ocupa una enorme extensión, y siguiendo los cánones del estilo asiático que lo caracteriza está formado por varios pabellones independientes con diversos fines, sala de armas, cocina, establos reales, tesoro. Cuatro patios interiores vertebran todo el complejo arquitectónico. El Tesoro cuenta con alguno de los objetos más valiosos del mundo, como el diamante cucharero de 88 kilates o el puñal topkapi hecho en oro con esmeraldas incrustadas. En el harem vivían de 500 a 800 mujeres perfectamente adiestradas en las habilidades amatorias.
Acabada esta visita podemos encaminarnos a la parte nueva de la ciudad, para ello necesariamente tendremos que cruzar el puente Galata, basculante y con unos 500 metros de longitud. Se encuentra ubicado en el estuario conocido como el Cuerno de Oro que es un punto de constante tránsito y lleno de vida, en el que se pesca, se camina, se venden objetos de recuerdo o se pide limosna. Al fondo se divisa la Torre Gálata.
La Galata Kulesi es una de las torres más antiguas del mundo. Desde su parte más alta se obtiene una de las mejores vistas de Estambul.
La primera torre fue construida en madera en el año 528 para servir como faro y a mediados del siglo XIV fue reconstruida por los genoveses con el nombre de Torre de Cristo, desde entonces se ha convertido en la implacable vigía de la ciudad.
Pasada la torre nos encontraremos en pleno barrio de Pera, tradicionalmente el más europeo de Estambul. La calle Istiklal de casi 2 kilómetros de largo es el lugar de referencia en esta zona. En ella se encuentran no sólo su emblemático tranvía sino también tiendas de ropa o zapatos de estilo muy actual, así como cines, teatros, bares, restaurantes, cafeterías, librerías, y también numerosos rastros y mercados de pescado fresco u otros alimentos en las calles laterales. Por la noche hay un divertido pero a veces un tanto tenebroso ambiente nocturno, con discotecas y pubs abiertos hasta las primeras horas de la mañana.El lado asiático de Estambul es el gran desconocido debido a su distancia al centro de la ciudad.
Allí podemos tomar un té en un promontorio con un parque y una terraza rodeada de una agradable zona verde mientras disfrutamos de la vista sobre sobre el Cuerno de Oro y admiramos los magníficos puentes que conectan el continente asiático con el europeo.
Este es uno de los puentes colgantes que une la parte asiática y la europea de Estambul atravesando el canal del Bósforo. Tiene una longitud más de 1000 metros y posee 6 carriles. En la ciudad hay otro puente colgante situado a unos 5 kilómetros, durante las horas punta de tráfico ambos sufren grandes atascos.
Para evitarlos podemos volver a la zona europea en barco y así tendremos la oportunidad ver la fachada de los edificios desde el agua.
La fachada más bella del Palacio Dolmabahçe se contempla precisamente desde el Bósforo. Fue el primero al estilo europeo construido en Estambul y sustituyó al palacio Topaki como residencia oficial de los sultanes en 1856. La parte más vistosa de su interior es la administrativa donde se encuentran los salones oficiales. El salón del Trono aún es utilizado en la actualidad para las recepciones del Estado.
Después de tanta visita podemos compensar con actividades más relajadas. Así al atardecer es recomendable dejarse caer por una tetería tradicional y fumar narguille o tabaco aromático de una cachimba, una costumbre que aún es posible practicar públicamente en Estambul, aunque la cantidad de establecimientos que ofrecen esta opción por desgracia está disminuyendo paulatinamente.
Ya por último, podemos rematar el día en un hammam (baño en árabe). Los baños turcos están emparentados con la tradición romana de socializar en las termas, pero su popularidad se mantiene hasta nuestra época.
Durante el siglo XVIII Estambul llegó a tener más de 150 baños. Un baño turco tradicional es una variante más húmeda de la sauna y se divide en varias partes de frío a caliente incluyendo limpieza exfoliante y contundentes masajes. El interior de los baños decorado en mármol tiene que ver con la capacidad de este material para conservar el calor.
Muchos están ubicados en edificios históricos y es posible encontrar algún hamman en funcionamiento inaugurado en el siglo XVI, todo un lujo y un encuentro con la historia.
Muchos están ubicados en edificios históricos y es posible encontrar algún hamman en funcionamiento inaugurado en el siglo XVI, todo un lujo y un encuentro con la historia.
lunes, 29 de octubre de 2012
WADI RUM, EL DESIERTO DE LAWRENCE DE ARABIA
El desierto de Wadi Rum, por su singular cromatismo y desolación, es uno de los lugares más sobrecogedores que conozco. En la inmensiadad del desierto uno parece absolutamente diminutuo y frágil. Algo muy similar ocurre con aquello que con tanta ilusión escribimos sobre la arena, un volátil mensaje que muy pronto el viento llevará... Sin embargo los hermosos instantes permanecerán siempre con nosotros asociados a esos lugares, guardados como un tesoro en el pliege más recóndito de nuestra memoria.
Cuando en 1916 estalló la Rebelión Árabe, el ferrocarril, por su papel en el transporte de tropas, sufrió varios ataques guerrilleros por la guerrilla de Lawrence de Arabia. En este punto se produjo uno de las emboscadas más célebres.
En este desierto de moles rocosas imponentes y arena roja se instaló Lawrence de Arabia durante la Gran Revuelta Árabe de 1917, su obra Los siete pilares de la sabiduría pasa por ser unos de los libros más relevantes sobre el lugar.
El verdadero reclamo del desierto es el desierto mismo donde oceanos de tiempo han ido moldeando con la ayuda del viento formas naturales de extrañas y caprichosas formas.El punto negro que emprende la marcha en busca del horizonte soy yo en el desierto inspirado por el indomable espíritu de Lawrence de Arabia. Decía el aventurero británico que " existen dos clases de hombres: aquellos que duermen y sueñan de noche y aquellos que sueñan despiertos y de día... Esos son peligrosos, porque no cederán hasta ver sus sueños convertidos en realidad.
viernes, 12 de octubre de 2012
NUEVA DELHI, VITAL Y CAÓTICA
Nueva Delhi impacta desde el primer instante, en cualquier rincón podemos encontrar una sorpresa o el animal más insólito. El mono es un animal sagrado en la India ya que para sus habtantes es la encarnación del dios Hanuman (dios que da la fuerza) y es habitual verlos deambulando por las cornisas, usando el tendido electrico como lianas, para moverse de un tejado a otro. Parece ser que en algunos lugares se han organizado en bandas saqueando en parques y supermercados, robando móviles, bebidas y comestibles.El Gurdwara Bangla Sahib es el principal templo sikh de la ciudad de Delhi. Situado muy cerca de la céntrica Connaught Place, su estructura se reconoce de inmediato por su peculiar cúpula dorada.
Para realizar la visita era necesario descalzarse y cubrir un pelo con un turbante en señal de respeto. En el estanque muchos siks deciden purificar su alma dandose un baño, es improbable que puedan hacer lo mismo con su cuerpo en un lugar tan contaminado.
La zona que rodea el estanque tiene un pavimento realizado en colores vivos y con dibujos geométricos. El estanque está rodeado por una serie de columnas que forman una especie de claustro.El complejo incluye un pozo, cuya agua es considerada curativa. Sikhs de todo el mundo acuden al templo para recoger el agua milagrosa y llevarla hasta sus hogares. El Gurdwara se ha convertido en un centro de peregrinación no sólo para los sikhs sino también para los hindues.
La puerta de la India, la entrada al complejo administrativo construido por los británicos para gestionar la colonia. El lugar, aunque lleno de vitalidad tiende a ser algo menos caótico que otras zonas de la india, es el lugar elegido por los embajadores y los altos funcionarios del estado para vivir y eso hace que procuren, sin demasiado éxito tratar de mantener un poco más de orden.
A las afueras de Delhi, hacia el sur, se hallan las ruinas de la que fue la primera ciudad islámica de Delhi. El sultán construyó, entre 1192 y 1198, una mezquita que, junto con algunos edificios cercanos, es lo único que sobrevive de aquella ciudad. Los conquistadores musulmanes, demolieron 27 templos hindúes y jainistas que se encontraban en ese lugar y utilizaron fragmentos de ellos para la construcción de la mezquita. Al lado de la mezquita original se eleva el minarete de cinco pisos ( al fondo de la fotografía ), que tiene una altura de 72,5 metros, lo que le convierte en el minarete más alto del mundoLa mezquita original fue ampliada posteriormente dos veces, y sus muros, columnas y arcos, hoy en ruinas, están decorados con hermosos relieves que combinan inscripciones del Corán entrelazadas por arabescos con motivos florales ( generalmente hojas).
Ya en el viejo Delhi nos encontramos con la Mezquita principal. Lo más original de este complejo es su enorme tamaño. Tras una gran escalera, se atraviesa un imponente arco, que da paso a una majestuosa plaza dominada por la inmensa mezquita.
El sitio elegido para erigir la mezquita fue una colina accesible a través de una escalinata. Gracias a su altura la fachada es visible desde muchos puntos de la ciudad. Esta ubicación elevada también permite que desde la mezquita se pueda observar el desorden y la actividad frenética de Nueva Delhi a vista de pájaro.
Obviamente la mezquita, construida a mediados del siglo XVII y también conocida como mezquita del viernes, es el mayor centro de culto musulmán en Delhi.
Una visita obligada en Nueva Delhi, es la del memorial a Gandhi o Raj Ghat, que significa Patio real, y es donde se encuentra una sencilla lapida a modo de losa de marmol donde señala el lugar en el que se incineró el cuerpo de Gandhi el 31 de Enero de 1948, un día posterior al de su asesinato. La losa casi siempre con flores depositada por los hindúes, está flaqueada por una llama permanentemente ardiendo, y una inscripción en la misma con las palabras en sánscrito "Hey Ram "..Que significa !Oh,Dios ! Que al parecer fueron esas sus últimas palabras.
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