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domingo, 21 de marzo de 2021

MUIR WOODS

A unos 30 kilómetros del ajetreado San Francisco tenemos un oasis de calma y naturaleza, se trata de Muir Woods.

Para llegar a él tenemos que tomar dirección Sausalito, una de las opciones más recomendables para llegar es el ferry y en el trayecto pasaremos por debajo del famoso Golden Gate.
Sausalito es una agradable localidad con casas de madera bajas y coloridas y aire de pueblo tranquilo e inspirador. Su agradable paseo marítimo con muchas cafeterías y restaurantes es un lugar perfecto para hacer un alto y tomar fuerzas para la visita al parque.
Muir Woods es un magnífico parque natural de 295 hectáreas declarado Monumento Nacional en 1908 y en el que podemos caminar entre secoyas de 7 metros de diámetro y entre 500 y 1200 años (son árboles que puede vivir hasta 3000 años) por limpios y bien trazados senderos de hasta 6 kilómetros perfectamente señalizados.
Al entrar en el parque sentiremos inmediatamente una sensación de frescor, son árboles de entre 100 y 150 metros de altura y los rayos de sol rara vez llegan al suelo.
Los árboles crecen bien en condiciones de alta humedad, por eso abundan en el denominado cinturón de niebla de California, donde es habitual que haya niebla en verano y les aporta la hidratación que necesitan en la temporada más seca.
La zona estuvo primero habitada por los indios nativos americanos Miwok Coast, con la llegada de los misioneros españoles los indios fueron enviados a la misión San Rafael. Se usó parte de la madera para la construcción de casas en la cercana San Francisco y semillas de estos árboles fueron enviadas a España y plantadas en el Real Sitio de la Granja de San Ildefonso donde crecen jóvenes hermanos de estos árboles.
Sin embargo los problemas de tala indiscriminada no llegaron hasta la década de 1860 (mucho después de la retirada de los españoles) debido a la inmigración masiva provocada por la fiebre del oro.
Afortunadamente un filántropo y pionero del ecologismo llamado William Kent y su esposa compraron el terreno en 1905 para preservarlo, donándolo al estado en 1908.
Además de árboles el Muir Woods da cobijo a más de 380 especies de plantas y animales incluyendo 27 de mamíferos, 50 de aves, 12 de reptiles y 5 de anfibios. El riachuelo que discurre entre los árboles se llama Redwood Creek y sus aguas viven salmones y truchas.
Pasear por el parque produce una sensación de frescor, paz y conexión con la naturaleza realmente increible. Si estáis de visita en San Francisco es una excursión de medio día fácil de realizar y que merece muchísimo la pena.

domingo, 7 de marzo de 2021

KOH PANYEE

Koh Panyee es un islote localizado en la bahía de Phang Nga en Thailanda. Esta es una zona rica en pesca y familias de pescadores nómadas musulmanes la frecuentaban desde hace siglos.
Hace unos 200 años decidieron asentarse pero al carecer de tierra firme tuvieron que hacer uso de su ingenio y crear el asentamiento encima del mar.
Construyeron sus casas de madera sobre pilastras y se acostumbraron a vivir de una manera anfibia muy peculiar.
El interior del asentamiento, de unos 2.000 habitantes, es una intrincada red de pasillos donde el espacio está aprovechado al máximo.
Panyee, al estar protegido por la bahía ofrece un lugar seguro con la llegada de los monzones lo que permitió que la comunidad se desarrollara y viviera de la pesca.
En los últimos años la comunidad encontró en el un medio de conseguir recursos extra haciendo la llegada más accesible para los turistas. Así los barcos que realizan la ruta de la bahía de Phang Nga desde Phuket a menudo hacen una parada en el pueblo para almorzar.
Desde entonces algunos restaurantes especializados en mariscos han abierto en la isla, así como varios puestos que venden recuerdos.
Hay una encantadora historia en torno al equipo de fútbol juvenil de Koh Panyee que popularizó el poblado hace años.
Inspirados por el Mundial de 1986 los niños del lugar decidieron formar un equipo de fútbol. Como no tenían espacio para jugar decidieron crear en el mar uno flotante usando viejos trozos de madera y balsas de pesca. Así empezaron a jugar para divertirse.
Más adelante, pese a la precariedad de sus medios, se inscribieron en liga juvenil de futbol ante el asombro y la incredulidad de muchos. En el campeonato hicieron mucho más que competir dignamente, llegaron a las semifinales del mismo convirtiéndose en un ejemplo de coraje.
En la actualidad el Panyee FC es uno de los clubes de fútbol juvenil más exitosos del sur de Tailandia. Los niños que construyeron el campo en 1986 ahora son ahora adultos pero crearon escuela y el equipo tienen el impresionante récord de ganar los campeonatos de fútbol juvenil del sur de Tailandia en el 2004, 2005, 2006, 2008, 2009 y 2010.
Dejo aquí un enlace a un vídeo donde se narra esta bonita historia de superación.

sábado, 6 de marzo de 2021

BOSQUE DE ARASHIYAMA

El bosque de bambú o bosque de Arashiyama está ubicado en la parte oeste de la fascinante ciudad de Kioto en Japón, a una media hora en autobús desde la estación central.
Para mi fue toda una sorpresa ya que no esperaba encontrarme esa maravilla natural tan próxima al centro de la ciudad.
Más de cincuenta variedades de bambú crecen a lo largo y ancho de este bosque, con algunos ejemplares que pueden alcanzar incluso los veinte metros de altura.
Un paseo por este santuario vegetal constituye una experiencia sensorial única; es es liberador para la mente y purificador para el alma.
Un camino entre los esbeltísimos arboles se va abriendo para el paseante envolviéndolo en un escenario onírico fuera del mundo real.
Los troncos crujen y los árboles frotan sus hojas al unisono produciendo una monotonía relajante. Es difícil describir con palabras o con imágenes.
En épocas pasadas este lugar era exclusivo para a la alta aristocracia japonesa. Sus senderos, misteriosos, románticos y silenciosos, eran uno de los lugares de esparcimiento favoritos de la familia real. Hoy es accesible para cualquiera, con la única desventaja de que en ocasiones está demasiado concurrido.
Al salir del bosque nos encontraremos con el puente Togestsukyo o puente que cruza la luna, tiene 155 metros y es uno de los símbolos de la zona. La forma del puente tiene ese toque estético tan importante en la cultura japonesa.
Arashiyama es la montaña que queda al sur del puente. En otoño sus laderas se cubren de un precioso de un manto de hojas rojas de arce. Un paseo en barco en una de las formas más recomendables de disfrutar del relajante paisaje de la zona.
Por último podemos completar la excursión con la visita al cercano templo Tenyru-ji. La principal atración del templo es el delicado jardín Zen de belleza incomparable y diseñado, como el resto del conjunto, en el siglo XIV. El jardín fue creado para calmar el espíritu y constituye un triundo del diseño. De hecho, muchos de sus elementos fueron prototipos para jardines posteriores construidos en otros lugares.
El jardín cuenta con un gran estanque que capta el reflejo de los arces y las grandes rocas cortadas en la periferia. También hace uso del paisaje de las colinas cercanas de arashiyama, que con un buscado efecto, parecen ser el siguiente nivel del jardín. Una deliciosa visión para completar una jornada extraordinaria.

viernes, 5 de marzo de 2021

LA RUTA DE LOS 7 LAGOS

Escondida en plena Patagonia andina, en un valle bañado por el lago Lacar, se encentra la pequeña villa argentina de San Martín de los Andes. Un enclave de 20.000 habitantes con arquitectura de piedra, teja y madera, al más puro estilo alpino. Alejada del ruido, las grandes urbes y el turismo de masas, San Martín es un pedacito de paraiso y un remanso de paz.
La avenida San Martín conecta la plaza del mismo nombre, donde se encuentra el ayuntamiento, el museo de los primeros pobladores y otros edificios administrativos, con la costanera del lago Lacar. A lo largo del paseo de casi dos kilómetros encontraremos restaurantes de comida tradicional, pastelerías donde comprar chocolate o dulce de leche y tiendas de artesanía.
En la avenida costanera se ubica un pequeño embarcadero donde hay lanchas que ofrecen paseos por el lago hasta playas cercanas u otras más alejadas, algunas de las cuales están casi pegadas a la vecina Chile.
El lago Lacar es de origen glaciar tiene de 26 kms de longitud y es la más apreciada joya de la ciudad. El lago es un antiguo fiordo, rodeado de alta montañas con acantilados. Al sur de San Martín de los Andes una carretera serpentea entre los lagos glaciales de la región con destino a San Carlos de Bariloche, un trayecto de unos 200 kms recientemente asfaltado por completo. Ahí empieza propiamente lo que se conoce como la ruta de los 7 lagos que iremos viendo y describiendo a continuación.
El lago Machónico de unos 5 kilómetros de longitud presenta riberas boscosas con pequeñas lomas en su costa. Es uno de los menos conocidos y de los más fascinantes. A diferencia de la mayor parte de los otros este lago no hay habilitado un lugar para la acampada ni posibilidades de alojamiento, aunque su cercanía con San Martín tampoco lo hace necesario y es un lugar increíble para pasar el día y disfrutar de la extensa playa y las largas horas de sol.
La Cascada Vullignanco se encuentra a unos 40 kilómetros de San Martín de los Andes y vierte sus aguas sobre el río Fluco en una caída de más de 20 metros.Postal ineludible de la ruta de los siete lagos la cascada es una muestra de la fuerza de la Naturaleza patagónica.Con una fuerza incontenible, la cascada se parte entre las rocas y, abriéndose en dos velos ofrece una de las mejores escenografías naturales del circuito.
El lago Falkner está ubicado a 50 kilómetros de San Martín rodeado por los cerros Falkner, del Buque y Alto. El cerro Falkner es accesible a pié por una senda señalizada, pero la caminata hasta la cima es bastante exigente.
Sin embargo las enormes playas del lago Falkner invitan más al paseo, al relax o al descanso. Es muy aconsejable hacer una larga parada en él. En las aguas del lago suele haber canoas, algún pescador de truchas en la orilla y eventualmente mochileros haciendo un alto en el camino o preparando mate en los arenales.
El lago Villarino une sus aguas con el lago Falkner y conforma un espectacular espacio natural en mitad de la Ruta de los Siete lagos. En sus costas hay un camping, único lugar que provee alojamiento en la zona. Es muy apreciado por los pescadores ya que en ambas orillas y en sus afluentes se pueden capturar truchas arco iris, fontinalis, marrones y percas.
A menos de 500 metros al sur del lago Villarino y cerca del cerro Falkner y con una extensión de 900 metros de norte a sur, se encuentra el Lago Escondido, distintivo por su llamativo color verde esmeralda que apenas se divisa entre la espesa arboleda.
El lago Espejo se extiende casi hasta el límite con Chile y debe su nombre a que el paisaje de sus orillas es reflejado en sus aguas, puras y serenas. Varios arroyos lo nutren con el agua del deshielo de las montañas colindantes. Sus aguas son especialmente cálidas y en sus orillas alternan playas de arena volcánica, juncales y zonas de rocas de pendiente abrupta.
El agua del lago Correntoso proviene del cercano lago Espejo, es uno de los más extensos de esta ruta, con amplias playas y bahías que resguardan del viento. Está enmarcado en una cadena montañosa de espectacular belleza y en la costa sur se encuentran miradores y un area de servicio con facilidades para los turistas.
Conviene circurlar con tiempo y hacer distintas paradas en los espectaculares miradores que ofrece la vía. La belleza de estos parajes, cuyo propio aislamiento ha preservado del gran turismo de masivo, es majestuosa y apabullante.
Villa la Angostura es una hermosa aldea de montaña de apenas 10.000 habitantes rodeada de montañas con preciosas viviendas de madera de techos de dos aguas. Bañada por el lago Nahuel Huapi y mimetizada con los hermosos paisajes. El lugar transmite paz y serenidad e invita a hacer una parada.
La avenida principal no tiene más que 6 manzanas y forma parte la Ruta 40, que en ese tramo se llama Avenida Arrayanes. A lo largo de esa avenida se suceden uno tras otros todo tipo de negocios, como agencias de viajes que ofertan excursiones y actividades por la zona, restaurantes, mercados de artesanías, tiendas de regalo y de alquiler de ropa de esquí. Y por supuesto, chocolaterías, la auténtica especialidad de la zona. El turista, Abuela Goya o Rapa Nui son algunas de las más conocidas.
El mirador Inalco, está muy cerca de Villa La Angostura. Desde aquí se puede obtener extraordinarias vistas sobre el lago Nahuel Huapi. Su intenso color azul, sus islas y el paisaje que lo rodea, lo convierten en uno de los lugares más icónicos y conocidos de la Patagonia. El lago, con una superficie de 557 km² se extiende por las provincias argentinas del Neuquén y de Río Negro y está rodeado, casi por completo, por el parque natural del mismo nombre.
El lago Nahuel Huapi también baña la ciudad de San Carlos de Bariloche, situada a 80 kilómetros al sur y con unos 120.000 habitantes la urbe más poblada con diferencia de la zona. El lago se sitúa a una altitud de unos 700 metros sobre el nivel del mar y es especialmente profundo. Antiguas leyendas y supersticiones de la comarca nos hablan de Nahuelito, un ser marino que habitaría en las aguas más profundas del lago, en lo que viene a ser un versión local del mounstro del lago Ness.

viernes, 1 de junio de 2018

TAIWAN

El viaje es el anhelo de atrapar una emoción.
Un estallido, una disrupción, un vórtice envolvente que conecta a nuevas frecuencias.
La semana que viene planeo ir a Taipei, la pura esencia de lo que son las ciudades asiáticas, el cegador destello de los coloridos letreros de vistosos caracteres y el hormigueo del constante devenir de personas, vehículos y mercancías. Y para mÍ, el hechizo de acoplarme a un ecosistema donde me suelo mimetizar con camaleónica naturalidad. El placer de enchufarme plenamente a esa Asia ancestral y profunda, que veía tan lejana en el pasado y que acabé por sentir tan próxima.
Dicen que la exuberante isla Formosa, bautizada así por los exploradores portugueses debido a la belleza de sus espectaculares parajes naturales, combina el refinado perfeccionismo japonés con el sentido de la vida chino, sus tiempos lentos para decidir y etéreos para moverse, su profunda ironía, todo ello impecablemente integrado en la singular sociedad que conforma el actual Taiwan. Un territorio, que, pese a las presiones de los chinos continentales, lucha por mantener su identidad propia producto del mestizaje cultural con los nipones y los avatares políticos de Chiang Kai-shek. Taipei, la capital, es famosa por sus mercados nocturnos, su afán emprendedor, su vocación comercial, sus antiquísimos templos y su urbanismo atroz.
Me veo surcando por sinuosas callejuelas de paredes desconchadas que huelen a fritanga y saben a picante, a la sombra de los grandes rascacielos, allí donde los originales vecinos, hablan, gritan, ríen, juegan a las cartas, fuman, comen y beben te en plena calle. Parecidas estampas a las de aquel pintoresco barrio del Carmen por donde correteaba de niño y que el tiempo desdibujó.
Y es que viajar a nuevas latitudes espaciales es volver a bucear en las abismales profundidades de nuestro tiempo ancestral.

jueves, 29 de enero de 2015

ISLA TAQUILE

La única forma de acceder a Taquile es en barco, en medio del lago Titicaca, su aislamiento y paisaje la convierte en la isla soñada, un lugar donde evadirse, en el que no hay carreteras, electricidad, internet, coches, hoteles, ni siquiera bicicletas o perros... Los únicos servicios disponibles son los que proporcionan los propios isleños; estos han preservado su modo de vida tradicional de tal forma que acercarse al lugar proporciona la oportunidad de convivir en un entorno puro y genuino, con el imponente lago de fondo.

Pero precisamente lo que ha preservado a este santuario de la apisonadora de la civilización son unos accesos complicados.  La isla está a unos 35 Km de distancia de Puno, donde me alojaba y principal centro administrativo de la zona. Llegar al embarcadero de Taquile me supuso 3 horas de barco pero ese no era el final del trayecto, la villa principal se encuentra a 3.950 m. sobre el nivel del mar y el unico acceso posible lo constituye una senda a pie que incluye 533 peldaños; el desnivel, el poco oxígeno por la gran altura y el desamparo del lugar convirtieron la caminata en un ejercicio bastante agotador.



Sin embargo, mi esfuerzo no es comparable con el de los lugareños que suelen cargar al hombro con todos los productos necesarios para su abastecimiento. Además la caminata fue amenizada por las increíbles vistas panorámicas del lago ( hasta las ovejas y pájaros parecían apreciarlas ) que nos regala el camino, salpicado de arbustos donde crece la cantuta, flor nacional del Perú.
Una vez en el pueblo me encontré con una sociedad muy acogedora e integradora con los, todavía no tan numerosos, viajeros que los visitan, basada en el trabajo colectivo y en el código moral Inca “Ama suwa, amallulla, ama qilla” (no robaras, no mentiras y no serás perezoso). La comunidad lo coordina todo y nadie ajeno a la isla ha pervertido su valor étnico y cultural así como las tradiciones del trabajo agrícola o artesanal, sobre todo textil. Me prometí a mi mismo no propagar demasiado las bondades de esta idílica isla. Se que con la propia escritura de esta entrada estoy incumpliendo parte de mi propio compromiso, aunque menos, también soy muy consciente de que este blog, como la isla, es un secreto muy bien guardado, frecuentado solo por un público muy exquisito y minoritario.

Para las comidas, las propias familias improvisan unas mesas en el exterior de su casa donde se sirve lo que tienen disponible. Allí no hay ningún supermercado así que estoy seguro que la sencilla sopa con la que tanto disfruté estaba hecha con hortalizas naturales, recien cultivadas, y las truchas seguro que no eran de piscifactoría. Elementos tan sencillos como un taburete, una base de canto rodado, un tablero de madera, una sombrilla y un irregular cercado de piedra con vistas al lago conseguían lograr la atmósfera más placentera y distendida imaginable.


Los allí agasajados por la hospitalidad de la familia quisimos apurar al máximo el tiempo de la comida que se alargó muy por encima de la hora normal del almuerzo. Como el ambiente era propicio los anfitriones nos obsequiaron a los que aún permanecíamos en el lugar con una danza tradicional y trataron de sacar a bailar a los más osados. Dada mi torpeza congénita para el baile rehusé amablemente la invitación y preferí permanecer en un discreto lugar disfrutando del espectáculo y sacando fotografías.


Todos los habitantes de la isla, unas 1200 personas, se comunican en quechua y van vestidos al modo tradicional. Resulta especialmente curioso que en el caso de de los hombres ellos mismos están obligados a tejer manualmente su trabajado gorro de punto, que requiere unos tres meses de elaboración. No es un detalle insignificante, su color  indica si están solteros (color blanco) o casados (color rojo).




El camino de vuelta al barco es mucho más suave y se hizo bastante más llevadero desde el punto de vista físico, se trataba tan solo de descender desde lo alto del poblado, sin embargo resultó muchísimo más triste, a cada paso que daba tenía la sensación de estar abandonado uno de los últimos paraisos perdidos que aun quedan en el planeta.