Di da, Di da… Tic tac, Tic tac.
¿Son las lágrimas o es el tiempo lo que realmente borra el dolor para que todas las emociones puedan volver a ponerse de nuevo en orden?
Con la cadencia de un reloj, di-da, la música nos sumerge con delicadeza en un nuevo estado emocional, el de la aceptación. Y se inicia otra etapa desde la cual abrimos las puertas a un flamante futuro donde tal vez alguien piense otra vez en nosotros y esboce una sonrisa.
Y al ritmo de Di, da.. Di da, os invito a escuchar esta canción popular china, es pura hermosura y armonía.
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sábado, 30 de mayo de 2020
lunes, 2 de septiembre de 2019
PERDIDO ENTRE DOS MARES
Más de veinte años tiene esta canción y algunas cosas apenas han variado desde entonces, " perdido entre dos mares sin viento, sin bandera, soy un bufón errante que sigue buscando... "
Pero desde luego otras si que son distintas. No se a Fito, pero a mi cada vez me parece más agotador buscar princesas. Los protocolos de la realeza son demasiado complicados para mi ingenua sencillez.
Afortunadamente hay muchos argumentos para seguir navegando, hemos aprendido a leer en las estrellas a orientarnos mejor con los sutiles hitos que facilitan los viajes por los oceanos menos transitados aquellos en los que aún quedan misteriosas islas por descubrir, remotos e inexplorados parajes por explorar donde tantear o simplemente tontear con la rozagante naturaleza.
El concierto del fin de semana promete nuevos y originales matices de la misma música. Y seguro que la disfrutaremos más que nunca.
lunes, 8 de enero de 2018
FELICIDAD (ALBANO Y ROMINA)
En frio o en caliente, con o sin empatía, las emociones siempre toman las decisiones por nosotros.
Tomar las riendas de nuestro destino supone dejar de ser algo más que esclavos de nuestras pulsiones internas.
Sólo nos queda, pues, propiciar el estado de ánimo adecuado. Si no la vida se convertirá en una desasosegada sucesión de garrafales errores. Una biografía fallida y maldita.
Una vida plena solo se alcanza desde la serenidad, dejándose atrapar por esa palmada en el hombro, esa mirada de complicidad, ese beso, hermoso, duradero e inconmensurable aquel día que Albano y Romina eran aún felices. Esos instantes eternos que alumbran el camino a la lucidez y nos proporcionan la entereza necesaria para, superadas todas nuestras angustias, sentirnos, por fin, completamente libres.
Disfrutad del día de la felicidad!!! y de todos los demás.
Tomar las riendas de nuestro destino supone dejar de ser algo más que esclavos de nuestras pulsiones internas.
Sólo nos queda, pues, propiciar el estado de ánimo adecuado. Si no la vida se convertirá en una desasosegada sucesión de garrafales errores. Una biografía fallida y maldita.
Una vida plena solo se alcanza desde la serenidad, dejándose atrapar por esa palmada en el hombro, esa mirada de complicidad, ese beso, hermoso, duradero e inconmensurable aquel día que Albano y Romina eran aún felices. Esos instantes eternos que alumbran el camino a la lucidez y nos proporcionan la entereza necesaria para, superadas todas nuestras angustias, sentirnos, por fin, completamente libres.
Disfrutad del día de la felicidad!!! y de todos los demás.
lunes, 11 de diciembre de 2017
NOMADAS
El otro día me tocó reflexionar sobre el objeto del juego de
la vida…
Aparentemente no tiene mucho más sentido que el de un asno girando alrededor de
una noria donde poco importa la lúdica pirotecnia con la que nos consolemos.
Actuamos dentro de los estrechos límites de un circuito predeterminado o, en el
mejor de los casos, en el contorno predefinido de un escenario plano y da igual
que nos vistamos de enterradores que de lentejuelas. El resultado del juego,
que adopta casi siempre el formato de una burlesca
tragicomedia sádica, ya se conoce y el final siempre es el mismo, concluye con
la súbita caída del telón.
Sin embargo, el errático viaje a ninguna parte no debe de cesar. Aún pienso que hay esperanza, una postrera y última tabla de salvación, ese instante de comprensión absoluta en el que dos miradas se funden, el escenario se eleva, nuevos horizontes aparecen y el mundo se detiene para que allá desde lo alto nos deleitemos contemplándolo.
Soy de los que cree que Sangri La existe.
Sin embargo, el errático viaje a ninguna parte no debe de cesar. Aún pienso que hay esperanza, una postrera y última tabla de salvación, ese instante de comprensión absoluta en el que dos miradas se funden, el escenario se eleva, nuevos horizontes aparecen y el mundo se detiene para que allá desde lo alto nos deleitemos contemplándolo.
Soy de los que cree que Sangri La existe.
sábado, 16 de abril de 2016
CON LA AYUDA DE MIS AMIGOS
Ringo Starr, batería de los Beatles, podía cantar razonablemente bien si
se trataba de notas graves pero tenía serias dificultades con las
agudas. Un buen día John y Paul decidieron componer una canción que
Ringo pudiese cantar y planearon utilizar solamente los cuatro o cinco
tonos en los que él se podía desenvolver bien. Sin embargo, el resultado
era un tanto monótono, así que tuvieron que meterle un agudo;
precisamente la parte de la canción que todos cantan a coro empujando
de Ringo para que llegue, no sin dificultades, a la tonalidad adecuada.
Esta canción además de uno de los grandes éxitos de los Beatles es todo
un homenaje al trabajo en equipo, a la amistad y a la camaradería,
ideal antes de reunirse con los viejos amigos que te arropan cuando lo
necesitas, te ayudan a superarte cuando ven que puedes conseguir un reto
ilusionante, y, sobre todo, nunca te fallan. Por eso a todos mis amigos
de siempre les quiero homenajear con esta canción.
viernes, 29 de julio de 2011
ELLEN´S STARDUST
Nueva York es una ciudad vibrante y original. Un referente de modernidad e inspiración en constante movimiento. La estatua de la libertad, el Central Park, el Empire State son edificios emblemáticos que hay que no hay que dejar de visitar, también es aconsejable dedicar tiempo a hacer compras en el Macy´s, el Twenty First Century ( un outlet completísimo ) o cualquiera de la multitud de tiendas que proliferan en la ciudad. Sin embargo, la visita no sería completa sin acudir a alguno de los múltiples musicales que permanentemente están en la cartelera de Broadway. Pasé por allí hace año y medio y me fue imposible conseguir entradas para el Rey León, el espectáculo más aclamado en ese momento. Me tuve que conformar con ver West Side Story, un clásico imperecedero que nunca decepciona, y un par de días más tarde, y dado lo agradable de la experiencia, Mamma Mia, que con la genial y alegre música de Abba me hizo salir del espectáculo de especial buen humor, después de, al igual que otros muchos espectadores, haberme levantado de mi asiento para cantar y bailar al son de la pegadiza música.
Justo al salir del teatro Winter Garden, donde se representaba, me topé con el Ellen´s Stardust genial restaurante con decoración de los años 50, donde los camareros cantan y bailan ( muy bien, por cierto ) y el cliente cree sentirse parte del elenco de un musical ya que el restaurante parece transformarse por momentos en el escenario de tu propia película, única y genuina. Recomiendo encarecidamente este lugar si alguna vez os pasáis por Nueva York, su descubrimmiento me compensó con creces el pequeño disgusto del primer día, pues como bien dice el dicho es más vale ser cabeza de ratón y pasar a formar parte activa del show, que cola de león, incluso si es el Rey León.
Justo al salir del teatro Winter Garden, donde se representaba, me topé con el Ellen´s Stardust genial restaurante con decoración de los años 50, donde los camareros cantan y bailan ( muy bien, por cierto ) y el cliente cree sentirse parte del elenco de un musical ya que el restaurante parece transformarse por momentos en el escenario de tu propia película, única y genuina. Recomiendo encarecidamente este lugar si alguna vez os pasáis por Nueva York, su descubrimmiento me compensó con creces el pequeño disgusto del primer día, pues como bien dice el dicho es más vale ser cabeza de ratón y pasar a formar parte activa del show, que cola de león, incluso si es el Rey León.
miércoles, 1 de agosto de 2007
RIGOLETTO
Desde hace unos años tengo el placer de asistir a la trastienda de un singular proceso creativo, la puesta en escena y representación de un clásico de la ópera según la audaz visión de Guridi Producciones, una compañía fresca, moderna y rompedora.
Tal y como pude comprobar en las representaciones de La Boheme o La Traviata en ocasiones anteriores, no es necesario tocar libretos o partituras para transmitir al espectador nuevos y sugerentes mensajes.Nuestro entorno cotidiano está sujeto a múltiples cambios según los países, épocas o costumbres pero los sentimientos y la música son atemporlaes y los ropajes no deben ser un obstáculo para encontrar la auténtica esencia de una obra.Es más, experimentar a mirar desde otro ángulo o vestir el conjunto de otra forma puede ayudar a descubrir la auténtica sustancia de una creación artística.
Con estas adaptaciones, tan solo formales, la compañía pretende buscar la complicidad del espectador, que familiarizado con la música y el texto, puede, sin embargo, dejar volar su imaginación y recrearse con una nueva y siempre desmitificadora mirada del clásico.Este año tocaba Rigolletto y la idea era convertir a todo el mundo cortesano, con duques, amores y traiciones en una auténtica pesadilla del protagonista usando sólo la adecuada ambientación y caracterización de los personajes.
El tormento de Rigoletto, un personaje jorobado y bufonesco, es en esta nueva versión más psicológico que físico, tal y como suele suceder en los tiempos que corren.Un mundo de fantasmagóricas ensoñaciones aparecería al fondo del escenario en forma de transparencias. El decorado se convertiría en un entorno completamente surreal con relojes que se difuminan o un inquietante mobiliario inspirado en el propio mundo de Dalí, maestro del surrealismo.El reto era ya no solo crear la atmósfera onírica adecuada, sino coordinar esto con la actuación y las voces de los cantantes y hacer que estos se sintiesen cómodos en este nuevo medio en sólo cinco días de ensayo.
La animosa compañía, bien dirigida por el director de escena Federico Figueroa, se enfrentó a la exigente propuesta con una predisposición y profesionalidad encomiables pero las dificultades eran muchas y en el ensayo general del miércoles los problemas se acumularon, descoordinación, transparencias que no funcionaban, nervios que hacía que las voces no luciesen en su plenitud...El jueves, el día antes del estreno, y reunidos todos en el salón del hotel ante el reproductor de DVD que les presté repasaron fallos, estudiaron soluciones y se obstinaron en sacar la obra adelante. El viernes en una atmósfera de inquietud contenida y con un nudo en el estómago, partieron para el Teatro Jovellanos. A su vuelta los vi contentos y relajados, habían sufrido pero la representación resultó impecable, sin apenas fallos, con las voces luciendo con naturalidad y el público aplaudiendo y disfrutando.
El sábado las excelentes críticas de los periódicos no hicieron más que aumentar su alegría y confianza. Así y todo no los veía tan entusiasmados como años anteriores, sabían que la representación tenía potencial de mejora y querían actuar gustándose plenamente.Su oportunidad era el domingo, en la segunda y última representación, a la que acudí invitado y en la que por supuesto no defraudaron.Desde el primer momento se notaron buenas vibraciones en el escenario y todo fluyó con gran armonía.
La apabullante voz del barítono Luis Cansino llevó el peso de la obra y lució en todo su esplendor logrando momentos de gran brillantez y dramatismo por su perfecta simbiosis con la soprano Svetla Krasteva. El tenor Israel Lozano fue el adecuado complemento con su papel de libertino y ligero anti héroe. Su bella voz se recreaba en la interpretación de alguna de las melodías más conocidas de la obra como la “donna e mobile”, lo cual ayudaba a bajar la tensión dramática, y conseguía incluso la sonrisa del público cuando nos explicaba aquello de que la mujer es ligera y voluble. Mientras Rigoletto sufre el lascivo y superficial duque de Mantua se divierte.
Todo ello arropado por la orquesta sinfónica y coro de Gijón demostrando un magnífico nivel técnico y profesional.La actuación resultó perfecta con el elenco al completo gustándose, disfrutando, ofreciendo lo mejor de si mismos, en auténtico estado de gracia.Tras tres horas que parecieron un auténtico suspiro terminó el espectáculo entre flores y atronadores aplausos.Se notaba la gran satisfacción y, ahora si, el auténtico entusiasmo de todos. Es más se les veía con “mono” de actuación.
Una lástima no poder hacer alguna representación más ahora que se notaban seguros, cómplices y en auténtica comunión con la nueva versión de la obra. Tal vez haya alguna otra oportunidad, representantes del teatro de Vigo parecían francamente interesados en llevarse este gran espectáculo a su ciudad.Al despedirse me prometieron nueva visita a Gijón el próximo año, con una nueva ópera y la misma simpatía de siempre. No faltaré a la cita.
Tal y como pude comprobar en las representaciones de La Boheme o La Traviata en ocasiones anteriores, no es necesario tocar libretos o partituras para transmitir al espectador nuevos y sugerentes mensajes.Nuestro entorno cotidiano está sujeto a múltiples cambios según los países, épocas o costumbres pero los sentimientos y la música son atemporlaes y los ropajes no deben ser un obstáculo para encontrar la auténtica esencia de una obra.Es más, experimentar a mirar desde otro ángulo o vestir el conjunto de otra forma puede ayudar a descubrir la auténtica sustancia de una creación artística.
Con estas adaptaciones, tan solo formales, la compañía pretende buscar la complicidad del espectador, que familiarizado con la música y el texto, puede, sin embargo, dejar volar su imaginación y recrearse con una nueva y siempre desmitificadora mirada del clásico.Este año tocaba Rigolletto y la idea era convertir a todo el mundo cortesano, con duques, amores y traiciones en una auténtica pesadilla del protagonista usando sólo la adecuada ambientación y caracterización de los personajes.
El tormento de Rigoletto, un personaje jorobado y bufonesco, es en esta nueva versión más psicológico que físico, tal y como suele suceder en los tiempos que corren.Un mundo de fantasmagóricas ensoñaciones aparecería al fondo del escenario en forma de transparencias. El decorado se convertiría en un entorno completamente surreal con relojes que se difuminan o un inquietante mobiliario inspirado en el propio mundo de Dalí, maestro del surrealismo.El reto era ya no solo crear la atmósfera onírica adecuada, sino coordinar esto con la actuación y las voces de los cantantes y hacer que estos se sintiesen cómodos en este nuevo medio en sólo cinco días de ensayo.
La animosa compañía, bien dirigida por el director de escena Federico Figueroa, se enfrentó a la exigente propuesta con una predisposición y profesionalidad encomiables pero las dificultades eran muchas y en el ensayo general del miércoles los problemas se acumularon, descoordinación, transparencias que no funcionaban, nervios que hacía que las voces no luciesen en su plenitud...El jueves, el día antes del estreno, y reunidos todos en el salón del hotel ante el reproductor de DVD que les presté repasaron fallos, estudiaron soluciones y se obstinaron en sacar la obra adelante. El viernes en una atmósfera de inquietud contenida y con un nudo en el estómago, partieron para el Teatro Jovellanos. A su vuelta los vi contentos y relajados, habían sufrido pero la representación resultó impecable, sin apenas fallos, con las voces luciendo con naturalidad y el público aplaudiendo y disfrutando.
El sábado las excelentes críticas de los periódicos no hicieron más que aumentar su alegría y confianza. Así y todo no los veía tan entusiasmados como años anteriores, sabían que la representación tenía potencial de mejora y querían actuar gustándose plenamente.Su oportunidad era el domingo, en la segunda y última representación, a la que acudí invitado y en la que por supuesto no defraudaron.Desde el primer momento se notaron buenas vibraciones en el escenario y todo fluyó con gran armonía.
La apabullante voz del barítono Luis Cansino llevó el peso de la obra y lució en todo su esplendor logrando momentos de gran brillantez y dramatismo por su perfecta simbiosis con la soprano Svetla Krasteva. El tenor Israel Lozano fue el adecuado complemento con su papel de libertino y ligero anti héroe. Su bella voz se recreaba en la interpretación de alguna de las melodías más conocidas de la obra como la “donna e mobile”, lo cual ayudaba a bajar la tensión dramática, y conseguía incluso la sonrisa del público cuando nos explicaba aquello de que la mujer es ligera y voluble. Mientras Rigoletto sufre el lascivo y superficial duque de Mantua se divierte.
Todo ello arropado por la orquesta sinfónica y coro de Gijón demostrando un magnífico nivel técnico y profesional.La actuación resultó perfecta con el elenco al completo gustándose, disfrutando, ofreciendo lo mejor de si mismos, en auténtico estado de gracia.Tras tres horas que parecieron un auténtico suspiro terminó el espectáculo entre flores y atronadores aplausos.Se notaba la gran satisfacción y, ahora si, el auténtico entusiasmo de todos. Es más se les veía con “mono” de actuación.
Una lástima no poder hacer alguna representación más ahora que se notaban seguros, cómplices y en auténtica comunión con la nueva versión de la obra. Tal vez haya alguna otra oportunidad, representantes del teatro de Vigo parecían francamente interesados en llevarse este gran espectáculo a su ciudad.Al despedirse me prometieron nueva visita a Gijón el próximo año, con una nueva ópera y la misma simpatía de siempre. No faltaré a la cita.
lunes, 30 de julio de 2007
EL FADO
Ya hace tiempo que me acabé la botella de tawny que me traje de Lisboa la pasada primavera, al menos me queda la cinta de Amalia que compré en la Rua Augusta y me recreo escuchando fado.
Me invade entonces la melancolía, ese sentimiento tan necesario en un mundo excesivamente autocomplaciente, y por un momento me siento un fadista, un bohemio, un subversivo carente de cualquier corrección política, un fatalista según el origen etimológico de la palabra fado (fatum en latín).
Quiero conocer otros mundos y vivir otras vidas menos convencionales, peligroso camino para aquellos que no dominan los secretos del arte y la música, para aquellos que no poseen el don de Orfeo, que no pueden encandilar al mismísimo Hades con la magia de su melodía y salir indemnes del infernal inframundo.
Pero enfrentarse al horror de lo desconocido es el proceso necesario para destilar las necesarias dosis de sabiduría. Todo puede comenzar en la Taberna del Rey en la Alfama lisboeta escuchando a la angoleña Ana María ( la misma que en el 2004 impresionó a Bill Gates ) poner toda su sudorosa alma negra y sus abundantes kilos en la interpretación de cada estrofa o deleitándome en la terraza de la Galana, en la plaza mayor de Gijón, una calurosa noche de verano con la pureza de la música de Ana Sofía Varela y Ricardo Ribeiro, dos jóvenes músicos portugueses incansables embajadores del fado en cualquier rincón del mundo, en lo que han sido mis dos gloriosos encuentros con el fado en directo el pasado 2006, entre bacalaos el primero y sidras el segundo y preludio de dos noches intensas y profundas en sendos barrios altos.
El fado no conoce de idiomas o lugares, es un veneno que se te mete en el cuerpo, un poso que sedienta en los pliegues de los corazones inconformistas y para el que no existe más antídoto que unos tragos de tawny en los momentos de grave crisis.Como dice un famoso fado "ser fadista é triste sorte porque nos faz pensar na vida e na morte".
Me invade entonces la melancolía, ese sentimiento tan necesario en un mundo excesivamente autocomplaciente, y por un momento me siento un fadista, un bohemio, un subversivo carente de cualquier corrección política, un fatalista según el origen etimológico de la palabra fado (fatum en latín).
Quiero conocer otros mundos y vivir otras vidas menos convencionales, peligroso camino para aquellos que no dominan los secretos del arte y la música, para aquellos que no poseen el don de Orfeo, que no pueden encandilar al mismísimo Hades con la magia de su melodía y salir indemnes del infernal inframundo.
Pero enfrentarse al horror de lo desconocido es el proceso necesario para destilar las necesarias dosis de sabiduría. Todo puede comenzar en la Taberna del Rey en la Alfama lisboeta escuchando a la angoleña Ana María ( la misma que en el 2004 impresionó a Bill Gates ) poner toda su sudorosa alma negra y sus abundantes kilos en la interpretación de cada estrofa o deleitándome en la terraza de la Galana, en la plaza mayor de Gijón, una calurosa noche de verano con la pureza de la música de Ana Sofía Varela y Ricardo Ribeiro, dos jóvenes músicos portugueses incansables embajadores del fado en cualquier rincón del mundo, en lo que han sido mis dos gloriosos encuentros con el fado en directo el pasado 2006, entre bacalaos el primero y sidras el segundo y preludio de dos noches intensas y profundas en sendos barrios altos.
El fado no conoce de idiomas o lugares, es un veneno que se te mete en el cuerpo, un poso que sedienta en los pliegues de los corazones inconformistas y para el que no existe más antídoto que unos tragos de tawny en los momentos de grave crisis.Como dice un famoso fado "ser fadista é triste sorte porque nos faz pensar na vida e na morte".
lunes, 31 de julio de 2006
CON LA MÚSICA A OTRA PARTE
Si por el invierno podemos deleitarnos con los maravillosos acordes del violín de David King trotamundos universal nacido en Manchester, el monarca de los músicos callejeros, autor junto con un tal Malcom, excéntrico millonario americano, del CD de culto Music of the Street, que he tenido la suerte de recibir de sus finas y huesudas manos, el panorama veraniego resulta mucho más grotesco.
Desde hace años un argentino que lanza pelotas al aire y que con su estruendosa música y sus infames comentarios presuntamente chistosos impide disfrutar de una tranquila tarde de sidra, ha conseguido que deteste la preciosa plaza del Lavaderu, normalmente uno de los rincones más acogedores de Gijón.
Unos gemelos rumanos que parecen sacados directamente de la película La Parada de los Monstruos producen una chirriante y ofensivo ruido que ellos pretenden hacer pasar por música bien en la plaza del 6 de Agosto o la del Marqués. Si no por sus cualidades musicales al menos estos si que podrían ganar un premio por feos.
Un ruso, con una voz de barítono ya bastante ajada por el vodka, berrea conocidas arias a voz en grito. No consigue que los cristales se rompan pero si que los niños rompan a llorar asustados por semejante vozarrón.
Si abandono la calle en busca de un lugar tranquilo, un extravagante mariachi de perilla extrañamente apreciado por muchos de los hosteleros locales, consigue que se me atragante la comida.De vuelta en casa una horda de peruanos vestidos de apaches emiten simiescos sonidos que hacen imposible la pausada lectura.
Músicos autóctonos pretenden hacerle la competencia a Hevia con sus destempladas gaitas. Los turistas japoneses los confunden con celebridades y se hinchan a sacarles fotos. A ellos y al gitano cartonero que conduce un carromato tirado por una mula. Typical Spanish!!!
Otro individuo, parece ser que alemán, se pone a cuatro patas y se coloca un extraño disfraz que reproduce una pareja de bailarines, en un alarde de originalidad este año el vestido de la señora es azul en vez de blanco, el resto del número lleva siendo absolutamente idéntico desde hace más de una década, sin embargo a su alrededor se producen aglomeraciones como si los mismísimos Fred Astaire y Ginger Rogers nos estuvieran dando una magistral lección de baile.
Es el efecto megáfono el cual experimente por primera vez en las huelgas de estudiantes de finales de los años 80. Alguien coge un bafle o un altavoz e ipso facto un grupo de descerebrados se ponen a su alrededor a corear sus consignas o a admirar sus evoluciones aunque el sujeto en cuestión no transmita absolutamente nada. Sólo se trata de poner la música más alta que el de a lado.Suerte que en octubre, finalizado su periplo por Francia e Italia, volverá el genial David con su suave violín.
Desde hace años un argentino que lanza pelotas al aire y que con su estruendosa música y sus infames comentarios presuntamente chistosos impide disfrutar de una tranquila tarde de sidra, ha conseguido que deteste la preciosa plaza del Lavaderu, normalmente uno de los rincones más acogedores de Gijón.
Unos gemelos rumanos que parecen sacados directamente de la película La Parada de los Monstruos producen una chirriante y ofensivo ruido que ellos pretenden hacer pasar por música bien en la plaza del 6 de Agosto o la del Marqués. Si no por sus cualidades musicales al menos estos si que podrían ganar un premio por feos.
Un ruso, con una voz de barítono ya bastante ajada por el vodka, berrea conocidas arias a voz en grito. No consigue que los cristales se rompan pero si que los niños rompan a llorar asustados por semejante vozarrón.
Si abandono la calle en busca de un lugar tranquilo, un extravagante mariachi de perilla extrañamente apreciado por muchos de los hosteleros locales, consigue que se me atragante la comida.De vuelta en casa una horda de peruanos vestidos de apaches emiten simiescos sonidos que hacen imposible la pausada lectura.
Músicos autóctonos pretenden hacerle la competencia a Hevia con sus destempladas gaitas. Los turistas japoneses los confunden con celebridades y se hinchan a sacarles fotos. A ellos y al gitano cartonero que conduce un carromato tirado por una mula. Typical Spanish!!!
Otro individuo, parece ser que alemán, se pone a cuatro patas y se coloca un extraño disfraz que reproduce una pareja de bailarines, en un alarde de originalidad este año el vestido de la señora es azul en vez de blanco, el resto del número lleva siendo absolutamente idéntico desde hace más de una década, sin embargo a su alrededor se producen aglomeraciones como si los mismísimos Fred Astaire y Ginger Rogers nos estuvieran dando una magistral lección de baile.
Es el efecto megáfono el cual experimente por primera vez en las huelgas de estudiantes de finales de los años 80. Alguien coge un bafle o un altavoz e ipso facto un grupo de descerebrados se ponen a su alrededor a corear sus consignas o a admirar sus evoluciones aunque el sujeto en cuestión no transmita absolutamente nada. Sólo se trata de poner la música más alta que el de a lado.Suerte que en octubre, finalizado su periplo por Francia e Italia, volverá el genial David con su suave violín.
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